Un padre degüella a su hija en Italia

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FERPOLLA
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Post by FERPOLLA »

En cuanto a lo d eke es mas facil defender mi postura...Para nada...entre la izkierda española, se ve muy bien ser pro islamico, y fatal mostrar las verguenzas de esta religion...Con lo cual ser de izkierdas y anti islamista, es como ser un faxa de derexas..
Es muy facil, defender algo como tu lo haces
Lee con atencion. Es como lo defiendes, no lo que defiendes en si.

Un saludo
"No es ateo el que desprecia a los dioses del vulgo, sino quien abraza las ideas del vulgo acerca de los dioses".
Fede
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Post by Fede »

FERPOLLA wrote:Aparte de un poquito manipulador,eres un dislexico de cojones
Como estorba esto tio...

:?
Ulo
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Post by Ulo »

Fede wrote:
FERPOLLA wrote:Aparte de un poquito manipulador,eres un dislexico de cojones
Como estorba esto tio...

:?
ein?
Inpedependenzia de Torrent ya!

Si existiese el partido ulista me daría de baja
Fede
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Un poco más de información sobre la noticia

Hina murió en familia. La joven fue degollada por su padre, un inmigrante paquistaní llegado a Italia en 1996. Su tío y su cuñado aprobaron el asesinato y ayudaron al padre a enterrar el cadáver, con la cabeza hacia la Meca, en el huerto de casa. Hina tenía 20 años, convivía con un italiano, trabajaba en una pizzería, fumaba, lucía un tatuaje y se negaba a casarse en Pakistán con uno de sus primos, como había decidido la familia. Cuando le detuvieron, el padre lo explicó todo: "La maté porque vivía con un italiano, era una puta y no me obedecía".

La muerte de Hina Salem, ocurrida el 11 de agosto en las afueras de Brescia, una ciudad industrial cercana a Milán, reavivó el debate sobre los límites de la integración de los inmigrantes musulmanes. Lo ocurrido en Brescia dejó al descubierto el autoaislamiento y las leyes internas de la comunidad de origen paquistaní: muchos dentro de ella, según la policía, aprobaron la ejecución de Hina. El padre asesino, Mohamed Salem, 55 años, fue ocultado durante dos días por la comunidad. Y fue la comunidad la que le ordenó entregarse, primero él, luego sus cómplices.

La desaparición de Hina Salem fue denunciada el 11 de agosto por Giuseppe Tempini, de 32 años, carpintero y compañero sentimental de la muchacha. Pero aún estaba viva, probablemente encerrada en casa de sus padres. Fue degollada al día siguiente y enterrada horas después en el huerto: una vecina vio a Mohamed Salem, Mohamed Tariq (50 años, hermano de Mohamed Salem) y Mahmud Zahid (27 años, esposo de la hermana mayor de Hina) cavando la tumba. Los tres hombres desaparecieron en un todoterreno rojo poco antes de que llegara la policía.

El padre fue el primero en entregarse, el 14 de agosto. Dijo a los policías que había actuado solo, en un momento de rabia tras una discusión con la hija, y aseguró que los demás familiares se habían limitado a ayudarle a sepultar el cuerpo. Ante el juez hizo valer su derecho a guardar silencio. La Fiscalía de Brescia, tras los primeros interrogatorios, sostiene una tesis distinta a la de Mohamed Salem y piensa que el crimen fue planeado al detalle. Todas las mujeres de la familia, incluida Bushra, la madre de Hina, y los menores de edad fueron previamente enviados a Pakistán.

Bushra Salem regresó el 18 de agosto, y sus primeras declaraciones ante la policía culparon a la víctima: su hija Hina era "una mala musulmana" y el padre había "lavado la vergüenza" de la familia. El jueves matizó sus palabras. Dijo que no perdonaba a su marido y que no quería volver a verlo, pero no ocultó que comprendía lo ocurrido y expresó un profundo desprecio por el novio italiano de Hina. Sus últimas palabras ante los periodistas fueron tajantes: "Mohamed fue siempre un buen marido y un buen padre".

Mohamed Salem gozaba de respeto entre la comunidad musulmana de Brescia. Se le consideraba "duro" y "honrado", según los testimonios de sus vecinos. Trabajaba como obrero en una fábrica y había ahorrado lo suficiente para comprar un restaurante especializado en kebab. En primavera presentó una solicitud para adquirir la nacionalidad italiana. Merecía respeto, pero tenía el problema de Hina. Si Hina no obedecía, la culpa era del padre. El estilo de vida de la muchacha era muy comentado en la comunidad musulmana. Todos esperaban que Mohamed Salem hiciera algo de una vez.

El conflicto de culturas seguía girando ayer sobre el cadáver de Hina Salem. Giuseppe Tempini, el novio, pidió a las autoridades que los restos de Hina fueran enterrados en Brescia "porque Hina era italiana y se sentía italiana". La familia mantuvo la intención de celebrar un funeral en Brescia antes de enviar el cuerpo a Pakistán para celebrar el entierro en Gujrat, la ciudad originaria de los Salem.
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