"Un grupo conspiracionista dentro de la Agencia Espacial está tratando que la gente no se entere de las pruebas sobre la existencia de vida inteligente que hay en el planeta rojo..."
Estas palabras son parte del testimonio que varios investigadores recogieron en torno a la conferencia de prensa que ofreció el Doctor Richard Hoaglan, un prestigioso científico vinculado a varios programas espaciales (incluído el de Marte) en 1993, en la que denunciaba públicamente a la Agencia Espacial Norteamericana de propiciar un sabotaje directo e intencionado con la finalidad de manipular y ocultar información sobre las estructuras fotogrameteadas sobre la superficie marciana.
No hay duda de que durante décadas, la exploración de Marte se ha convertido y ha sido uno de los temas que más controversia ha generado en científicos e investigadores. El gran interés por saber si pudo haber albergado alguna forma de vida en el pasado, impulsó a la NASA y a la Agencia Espacial Rusa a enviar sondas y satélites geoestacionarios que rastreasen su superficie en busca de indicios.
Comenzó así la exploración de Marte, que hasta entonces había permanecido en un "segundo plano", olvidado por las distintas misiones a la Luna.

Para alegría de los que esperaban pruebas a favor, en 1972, la sonda norteamericana Mariner 9 envió la primera evidencia de estructuras piramidales inusuales muy similares a las de la civilización egipcia en la superficie de Marte, concretamente en el llamado Cuadrángulo Elíseolas. Sin embargo, la enorme mayoría de los científicos de la NASA no observaron nada inusual en aquellas fotos por la simple razón de que los que examinaban las imágenes no estaban buscando construcciones o artefactos. De hecho, el controlador principal y fefe de operaciones del Centro Espacial del Jet Propulsion Laboratory no detectó nada anormal cuando las fotografías iniciales pasaron por sus manos. Después de todo, la tecnología de los orbitadores no facilitaba distinguir fácilmente ninguna forma marciana que tuviera el tamaño igual o inferior al de un edificio terrestre.
De esta forma, el 31 de Junio de 1976 la sonda Viking 1 era lanzada al espacio con el fin de fotografiar una superficie de 25 km cuadrados y comenzar así la elaboración de un mapa cartográfico de la superficie del planeta rojo.
Pero, esta vez, lo que la pequeña sonda logró transmitir se convertiría en una de las informaciones más impactantes de la Historia de la observación astronómica.
Ya se sabía que Marte era un lugar inhóspito y hostil para la vida tal y como la conocemos. La sonda Viking debía, no obstante, buscar desde la órbita en la que se encontraba un lugar seguro, apartado de peligrosos riscos o precipicios, donde poder amartizar sin ningún problema para realizar una serie de experimentos encaminados a la detección de vida microscópica sobre la arena marciana. Porque -supuestamente- los científicos de la NASA sólo esperaban encontrar eso, bacterias o virus microscópicos. Por eso el científico Tobias Owen, cuando se topó en la versión impresa de la fotografía 35A72 con una gigantesca cara megalítica, un rostro humanoide que le miraba desafiante, no pudo evitar un estremecimiento.

Pero en Marte no había vida, no podía haber vida, así que el director científico de la misión no dudó un instante en restarle importancia al asunto argumentando ante la prensa que aquel curioso rostro había sido fruto de una singular combinación de luces y sombras, advirtiendo con total seguridad que se trataba de una formación montañosa y asegurando que otra fotografía posterior, tomada por la sonda varias horas más tarde, demostraba que el extraño efecto era provocado por la especial disposición de las luces proyectadas por los riscos y las ondulaciones del terreno sobre la dura roca marciana. Sin embargo, ninguno de los periodistas que estaban presentes se preguntó por qué esta segunda fotografía reveladora no se mostraba. De hecho, si hubieran sido más suspicaces, habrían descubierto que no podía exisitir esta segunda foto tomada, como dijo el director de la misión, "horas más tarde" porque secillamente la sonda no volvería a pasar por esa región hasta varios días después. Esa foto no podía existir.
Ésta sería la primera de una larga serie de mentiras y encubrimientos oficiales por parte de la NASA, cuyos desconocidos motivos todavía plantean dudas, y arrojan una oscura sombra sobre los verdaderos intereses de la agencia aerospacial norteamericana. De esta forma, la misión fue silenciada...
Sin embargo, varios meses después, la NASA continuaría con las investigaciones lanzando una segunda sonda, la Viking 2. Pero las imágenes obtenidas por aquel aparato -que cambiarían definitivamente el estudio "pasivo" de Marte-, no se dieron a conocer hasta 10 años después (¿secreto de Alto Estado?). Serían un par de ingenieros adscritos a la NASA, Vincent DiPietro y Gregory Molenaar, quienes re-descubrirían "la Cara de Marte" (como luego sería conocida), durante una inspección rutinaria de imágenes digitales en los archivos de la NASA. Inmediatamente quedaron cautivados por la extraña apariencia de la formación y realizaron una exhaustiva búsqueda de más fotografías, algo que la NASA afirmaría que había hecho ya y que se demostraría más tarde como falso. Estos científicos sí hallaron una segunda fotografía, la 70A13, "sospechosamente" mal archivada y en una carpeta correspondiente a una zona totalmente distinta de la geografía marciana.
Pero ahí estaba la familiar formación, una gigantesca mole con un innegable parecido antropomórfico. Las condiciones de iluminación para esta foto eran diferentes, con longitudes de las sombras hasta tres veces diferentes en ambas tomas. Y sin embargo, la "Cara" seguía mirando a las lejanas estrellas. Sin duda, el curioso aspecto NO era debido a un caprichoso juego de luces y sombras. DiPietro y Molenaar obtuvieron permiso para utilizar unos equipos especiales de la Nasa durante las horas inhábiles, lo cual suponía trabajar de la media noche en adelante. Como DiPietro expresa: "Estábamos empezando a vivir una aventura fantástica"...

Trabajando directamente con las cintas originales de media pulgada de las Viking, los dos científicos comenzaron su operación de procesamiento en enero de 1980. Para la ampliación de los detalles del "Rostro", utilizaron técnicas digitales de computadora. Los píxeles estaban repletos de errores de transmisión. Así que desarrollaron un nuevo proceso de intensificación de imagen por computadora obteniendo imágenes sorprendentemente claras. También utilizaron técnicas de intensificación cromática, las cuales permitieron diferenciar todos los cambios sutiles en los tonos grises. Esto hizo resaltar de pronto los detalles de un globo ocular. Más tarde, la misma técnica empleada confirmaría la presencia de una segunda cavidad ocular, en el lado oscuro, lo cual verificaba definitivamente la simetría bilateral del "Rostro", algo sorprendente, como poco, en una estructura supuestamente natural.
En la segunda fase de esta investigación, se inició una búsqueda para localizar una segunda cinta que contuviera imágenes de otro vuelo de reconocimiento sobre la región marciana de Cidonia. Los resultados no sólo confirmaron los obtenidos anteriormente, sino que añadieron información adicional consistente en una segunda cavidad ocular mejor definida, una continuación del tocado de la cabeza, y la forma del mentón.

Empezaba así una larga y tediosa búsqueda de más datos. Si la "Cara" era lo que ni siquiera DiPietro y Molenaar se atrevían todavía a pensar en voz alta , los restos de una hipotética civilización marciana desaparecida en la noche de los tiempos, la "Cara" no podía ser algo aislado. Debían de existir otras estructuras, y así comenzó una auténtica caza que hubo de prolongarse por espacio de más de 2 décadas con la ayuda de entusiastas geólogos, físicos, ingenieros, y matématicos. Y esa exhaustiba búsqueda dió resultados: más de una docena de anomalías fueron detectadas, misteriosas formaciones geológicas que, por diferentes motivos, desafiaban una explicación convencional acerca de su orígen, generando así un gran revuelo en la comunidad científica y en la opinión pública.
Al parecer las imágenes que la Viking 2 había obtenido, no sólo confirmaban la presencia de la "Esfinge" sino que además mostraban pirámides, puentes y construcciones muy similares a los de la civilización egipcia, en definitiva, lo que aquella sonda había fotografiado a finales de 1976 era nada más y nada menos que toda una CIUDAD MARCIANA EN RUINAS.

LA CARA
La "Esfinge" o "Cara" es la estructura más famosa de todas y la primera en ser descubierta. A pesar de la obsesión de la NASA en un primer momento de explicarlo como un efecto óptico, sus extraordinarias medidas (2,5 Km de largo, 2km de ancho y 400 m. de altura) y su posición (hemisferio Norte; latitud 41º, longitud 9,5), evidencian que no fue hecha para la contemplación marciana y que, además, quienes la erigieron disponían de una tecnología tan avanzada que resulta impensable para el ser humano.
Luego, cuando se fue estudiando la imágen, se comprobó que era completamente simétrica, cosa que la erosión no es capaz de realizar. Pero no sólo eso, sino que tras estudiar en profundidad los globos oculares y la boca, los científicos descubrieron con asombro que en las cavidades oculares tiene talladas las pupilas y en la boca las lineas de lo dientes. La boca del "Rostro" de Cidonia mide 100 metros de lado a lado. También tiene una especie de rampa, de aproximadamente 40 metros de ancho, la cual empieza en el lado izquierdo del rostro y se extiende luego a través de la base del área del mentón. No creo que la Naturaleza sea capaz de realizar todo eso...

PIRÁMIDE D&M
Otro elemento significativo es la "Pirámide D&M", que es el quinto objeto de gran tamaño, donde se aprecia el gran parecido con nuestras pirámides. Se encuentra a unos 20 km al Sur/Sudoeste de la "Esfinge" y parecen apreciarse 5 caras, en lugar de las 4 que tienen las pirámides de Egipto.
De todas formas, sigue siendo un elemento perfectamente geomético. ¿De nuevo la erosión?...

EL ACANTILADO
Al Este de la "Esfinge" hay un acantilado de 3 km de largo. Y al este del mismo un cráter gigantesco con una pirámide de 3 lados en su borde. Se piensa que ambas estructuras no pueden ser de orígen natural porque de haber estado allí antes de la formación del cráter, lógicamente habrían sufrido algún tipo de daño. Por lo tanto, los dos objetos tuvieron que ser construidos después de que cayera el meteorito.

THOLUS
Algunos kilómetros al sur del "Acantilado" existe una colina denominada "Tholus". Lo más destacado de esta formación es que tiene una rampa espiral que la rodea (como un camino a la cumbre).
Otro dato curioso es que si se traza una línea vertical desde el "Acantilado" hasta la cima de "Tholus", y otra línea desde la cima hasta la pirámide del borde del cráter, el ángulo que se forma es de 19,5º un ángulo que se encuentra en varias ocasiones en la ciudad marciana.

LA CIUDAD
A unos 20 Km al Oeste/Sudoeste de la "Esfinge", se encuentra un gupo de elementos denominados como "La Ciudad", compuesto por un conjunto de pirámides alineadas.
Lo curioso es que tras investigar su localización geográfica y su disposición geométrica se cree que puedan tener un "mensaje" físico. Esto se debe a que los ángulos entre los edificios, la "Esfinge", "La Pirámide de D&M" y otras estructuras desvelan constantes y relaciones matématicas tales como pi (3,14), y e (2,72); y ángulos específicos tales como 19,5º como ya he comentado antes.
De todas formas la significación extrema de Sidonia no puede ser ignorada simplemente porque no sepamos traducir dicho mensaje, tiempo al tiempo...

LA FORTALEZA
La construcción más inusual dentro de "La Ciudad" es otro objeto piramidal denominado "La Fortaleza". Los investigadores han llegado a la conclusión de que podría tratarse de una pirámide que nunca se terminó o de una pirámide derrumbada.

Y por último, una imagen que fue fotografiada a pocos kilómetros de Cidonia y que habla por sí sola...
Muchas de las discutidas formas artificiales, tanto en el área de Cidonia, como en la región Elísea, parecen estar colocadas bordeando siempre las costas de un antiguo mar, y por encima del nivel del agua. Estas ubicaciones pueden sugerir algún tipo de construcción y asentamiento inteligentes y planeados.
¿Hubo vida inteligente en Marte? si esos vestigios geográficos son en realidad restos arqueológicos de otra raza, probablemente mantuvieron contacto con antiguas civilizaciones terrestres.
Debido al grandísimo revuelo que todo esto produjo, la NASA se vio obligada a incluir en las misiones Mars Observer, Mars Global Surveyor y Mars Pathfinder una exploración a fondo del área en cuestión, bautizada como Cidonia. A mediados de los 90 fue lanzada la Mars Global Surveyor, destinada a fotografiar nuevamente el suelo marciano. Se pensaba que no volvería a darse una nueva "casualidad", pero la sopresa se produjo al descubrir nuevos y extraños alineamientos, esta vez en las regiones de Elysium y Utopia.

Anteriormente, esos descubrientos iban a ser cuidadosamente verificados y con total claridad por la Mars Observer, una sonda espacial con un coste de más de 100.000 millones de dólares, sin embargo aquel ambicioso proyecto supuso la mayor catástrofe para la Agencia Espacial en lo que llevaba de historia. El 21 de Agosto de 1993, cuando la nave había llegado al planeta rojo, perdía inexplicablemente comunicación con el centro de control. Inmediatamente, los gritos de "incompetencia" e incluso las nociones de "encubrimiento" y "conspiración" sonaron en los artículos de prensa de medio mundo. En particular, se acusó a la NASA de ocultar deliberadamente una historia de importancia masiva en la misión a Marte, las formaciones en el terreno marciano, e incluso los detalles del llamado "Rostro de Marte". Aún hoy no se ha explicado satisfactoriamente el motivo de la pérdida de la sofisticada sonda espacial aunque algunos aseguran que los datos que la sonda estaba enviando eran incómodos para el gobierno americano. Sospechosamente poco después se producía la reparación del telescopio espacial Hubble que, para algunos, fue aprovechado para recoger información secreta transmitida por la Observer a la Tierra.
Fianalmente el mundo entero tuvo que esperar al lanzamiento de la Mars Global Surveyor en 1998 para volver a saber de la famosa "Cara". Esta vez, casi al mismo tiempo que la imagen no procesada de la "Cara" fue publicada en internet, el departamento de relaciones públicas de la NASA entregó a los medios de comunicación una versión excesivamente filtrada de la imagen, filtración que hacía que la formación apareciese plana y casi sin detalles. En vista de esta "mejora digital" de imagen de baja de calidad, el científico y periodista de la CNN, John Holliman escribió: "La primera fotografía sin procesar de la región de Marte llamada Sidonia era un rectángulo con un pegote blanco que podría ser, o no, la "Cara" vista por la Viking en los años 70".

Aparentemente, el resultado del retoque de la NASA era tan distinto a la formación que se conocía como "la Cara de Marte" que el periodista incluso sospechó que la cámara podía haber errado el tiro y fotografiado un "pegote blanco" en vez de la "Cara". Temiendo quizá que el público creyese que la NASA no había conseguido una imagen de la "Cara", un segundo retoque fue rápidamente publicado. Esta vez había suficiente variación de tono para identificar la estructura como la misma que había sido fotografiada por la Viking hacía dos décadas.
Esta versión posterior, sin embargo, había sido deformada verticalmente de tal manera que el desajuste vertical de la cámara había sido exagerado, más que corregido. Debido a esta distorsión, la cresta de la ladera que corresponde a la "nariz" fue desplazada hacia uno de los lados, falseando su verdadera simetría.

Desafortunadamente, no fue la última vez que la NASA combinó la publicación de datos científicos poco "legítimos" en internet con la entrega de material confuso a los medios de comunicación. La misma táctica utilizada en 1998 ha sido después intensificada. Una nueva imagen de la "Cara" se tomó en abril de 2001, pero fue retenida durante 6 semanas, lo que proporcionó mucho más tiempo que en 1998 para que el departamento de relaciones públicas pudiera preparar una campaña mediática mejor organizada, atacando a los defensores de la artificialidad de la "Cara". No sólo el retoque de la nueva imagen fue incorrecto y confuso, sino que la "pieza central" del artículo de la NASA dio la vuelta al mundo. El nuevo retoque fue "vendido" como una perspectiva en 3D de la "Cara" generada gracias a un sofisticado software de procesado de imagen basado en el altímetro láser de la Mars Orbiter. Pero se comprobó que la NASA había exagerado descaradamente la resolución del instrumento. Tampoco se mencionó el único paso del láser a lo largo de la "Cara", lo que producía un efecto bidimensional únicamente. Por lo tanto, la perspectiva tridimensional resultante no podía estar basada en el altímetro láser. Sin embargo, la NASA había conseguido su propósito: todos los medios de comunicación propagaron en cuestión de segundos que la "Cara de Marte" en realidad no era más que una meseta natural irrelevante, y la opinión pública tragó el anzuelo...


La NASA siempre ha mostrado una indiferencia descarada ante el posible descubrimiento de artefactos artificiales en otros planetas, pero de un tiempo a esta parte se ha embarcado en una campaña agresiva, hostil y poco ética destinada a desanimar el interés por estos temas. A pesar de todo, y de sus continuas negativas, recientemente se ha sabido que la NASA ha continuado fotografiando -en secreto- la región de Cidonia. ¿Por qué tanto empeño si la "Cara de Marte" es sólo una simple montaña?
Tras la llegada de la sonda Pathfinder, por fín pudieron fotografiarse con detalle las llamadas "Ruinas marcianas" revelando una serie de datos que indican que lo que hay allí no puede ser producto de la casualidad o un simple capricho de la Naturaleza:




El prestigioso investigador John Brandenburg, afirmó rotundamente que "... la superficie del planeta Marte está llena de rastros geológicos que conducen a pensar que en la antigüedad estuvo surcada por ríos y mares... las pirámides y la "Cara" de Sidonia, así como los otros dos rostros hallados en la región de Utopia, son simétricamente perfectos y con toda seguridad artificiales".

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Supuestamente, y digo muy bien, "SUPUESTAMENTE" porque de ser verdad estaríamos ante el caso más grave de ocultamiento y fraude por parte de un organismo gubernamental y lo más simportante, ante el acontecimiento más importante de la Historia de la Humanidad.
Pues bien, supuestamente, una transmisión electrónica de datos altamente clasificados como "Máximo Secreto" entre el ingeniero de vuelo John W. Philips, del Centro de Control de Pasadena, y el subdirector de misiones del Jet Propulsion Laboratory, William F. Campbell, fue interceptada y descifrada por uno de los mejores hackers de los Estados Unidos, cuyo nombre de guerra es "Big Bug".
El resumen del mensaje es aterrador. Durante los 9 minutos y 34 segundos que dura la transmisión de datos entre el amartizaje y la desactivación irreversible de la sonda espacial, la Mars Polar Lander emitió perfectamente a la Tierra, según lo previsto, tanto su posición como imágenes de toda la zona de amartizaje que se hallaba a su alrededor. A los 4 minutos y 22 segundos del comienzo de la transmisión y mientras la cámara de video de alta resolución grababa hacia el noroeste, "algo" aparece y se mueve hacia el lado derecho de la pantalla. En la imágen puede verse perfectamente como ese "algo" se dirige rápidamente en línea recta hacia la sonda.
Debido a la distancia Marte-Tierra las señales electromagnéticas para el control y manejo de los sistemas de la nave tardan varios minutos en el viaje, por lo que es totalmente imposible manejarlos en tiempo real. Así pues, la cámara de video principal siguió su barrido de toda la región sin posibilidad de corrección por parte de Pasadena y saliendo el "objeto" de su campo visual. Sólo quedaba esperar que la cámara secundaria de baja resolución, que barría la imagen a 180º de la principal llegara a la posición del "suceso". A los 9 minutos y 32 segundos esta cámara captaba durante 2 segundos cómo el "objeto" se abalanzaba sobre la sonda perdiéndose la imagen definitivamente.

Big Bug postergó de momento la difusión de dicho mensaje con la intención de poder seguir interceptando nuevos informes sobre el incidente. Según había supuesto, una semana más tarde interceptaba otro correo electrónico cifrado emitido por el propio director del Jet Propulsion Laboratory dirigido al Servicio de Alertas Nacionales de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), concretamente al Asesor Presidencial Douglas M. Tilly. En él explicaba con todo detalle los resultados del análisis de las imágenes recibidas: Mientras la cámara principal grababa el "objeto" acercándose a una velocidad de entre 40 y 45 millas por hora, el espectrómetro de masas y otros sofisticados aparatos enfocados al mismo punto, determinaban con un margen de error del 0,01% que la composición química del "objeto" era en un 34,38% de agua, un 58,09% de compuestos orgánicos con base de carbono y un 7,53% de compuestos de molécula larga de silicio. Comparando la intensidad y dirección de los vientos en ese momento, el movimiento del "objeto" no obedeceía a una posible causa natural o aleatoria, sino perfectamente determinada.
Pero las breves imágenes de 2 segundos de la cámara secundaria, debidamente procesadas eran todavía más fascinantes. Mostraban sin ningún género de duda cómo un extraño ser de color rojizo oscuro, con cinco extremidades tentaculares saliendo radialmente de un centro situado en la parte superior de un "cuerpo" hemisférico de unos 2,5 metros de altura, abrazaba la Mars Polar Lander en el momento de perder contacto con la Tierra.
Verdad o mentira, lo cierto es que la exploración de Marte está plagada de estrepitosos fracasos. Últimamente las pérdidas de la Mars Climate Orbiter, la misteriosa desaparición de la Mars Polar Lander, los errores de transmisión de la Deep Space 2, y de la Mars Odissey lo cierto es que no hacen más que acrecentar y afianza la hipótesis de que algo inteligente actúa en el vecino planeta. Como dijo Steven Jolly, ingeniero en jefe de la MRO, ¿quién está dejando ciegas, sordas y tontas a nuestras sondas?...

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Pero el misterio no sólo se centra en el planeta rojo, el enigma en torno a Phobos, una de sus lunas, supera todo lo inimaginable. El más inquietante es sin duda el que alude, por desconcertante que pueda parecer, a su carácter artificial. La historia comenzó con el descubrimiento en los años 40 por parte del astrónomo B.P. Sharpless, de que la órbita de Phobos respondía a un insólito fenómeno de aceleración secular, consistente en una aproximación a Marte a la vez que aumentaba su velocidad. Esa extraña aceleración secular motivó años después las investigaciones del astrónomo soviético Josif Shklovski, que pronto se percató de que ese era un efecto típico que sufrían los satélites artificiales lanzados desde la Tierra.

Josif Shklovski, toda una autoridad de la ciencia soviética, doctor en ciencias físico-matemáticas y director de radioastronomía y astrofísica en el Instituto Sternberg, planteó en 1959, tras evaluar otras posibles explicaciones, que la densidad de Phobos era debida a que se trataba de un satélite hueco, y por lo tanto artificial. Sólo así se podía entender que realizara una órbita en sentido inverso al de la mayoría de los satélites naturales del Sistema Solar, acercándose y alejándose de Marte. Se supo entonces que era el único satélite del Sistema Solar que no parecía estar sincronizado con su planeta, era el único que tenía un día más corto que el mundo que orbitaba. Phobos realizaba su órbita en 7 horas, 32 minutos, es decir, que en un día marciano era capaz de salir y desaparecer dos veces en un sol, acelerando y disminuyendo su velocidad constantemente, característica única en el sistema solar.

Puestos a buscar extrañezas, los partidarios de la artificialidad de estos satélites marcianos aluden a que la gran presencia de impactos meteoríticos sobre su superficie, demostrarían que fueron colocados allí tal vez con una función protectora. Incluso el gigantesco cráter llamado "Stickney" y las enormes grietas que muestra Phobos, demostrarían lo "duro" que es este cuerpo celeste, cuya resistencia ha quedado más que probada al no haberse fragmentado ya presionado por la gravedad del planeta rojo.
Los últimos misterios de las lunas marcianas tienen que ver con su exploración espacial por parte de los soviéticos. Quién sabe si extraoficialmente influidos por la atrevida y para entonces también desestimada propuesta de Shklovski, en julio de 1988 fueron lanzadas al espacio las sondas Fobos I y Fobos II, diseños gemelos que partieron del cosmódromo de Baikonur los días 7 y 12 de julio y que tuvieron un destino similar.

Un error humano que impidió la correcta orientación de sus paneles solares supuso la pérdida de la Fobos I tres meses después de su lanzamiento. Mientras que la Fobos II llegó sin problemas a Marte en enero de 1989, en torno al cual orbitó durante casi 2 meses realizando las mejores fotografías tomadas hasta ahora del mayor de los satélites de Marte. El 25 de marzo comenzó la segunda etapa de su misión espacial, y sin duda la más importante ya que llevaba varios equipos especiales para ejecutarla, incluida una sonda menor de aterrizaje. Con ellos el IKI (el equivalente soviético de la NASA) esperaba encontrar signos de vida primitiva.
Pero en marzo de 1989, la historia se repitió y la Fobos II se perdió para siempre. Cuando la maniobra se había saldado exitosamente y se encontraba a poco menos de 100 kilómetros de la luna marciana, todas sus cámaras se apagaron repentinamente y se registró "oficialmente la pérdida total de la nave". Sin embargo, en un último "esfuerzo", antes de que se perdiera la transmisión de datos, envió a la Tierra dos extrañas fotografías que han servido para mantener viva su misteriosa desaparición.
En la primera imagen, y sobre la superficie de Phobos, destaca una larga sombra de contornos perfectamente regulares, de más de 20 kilómetros de longitud por 1,5 de ancho, y con una apariencia sólida que parece fuera de toda duda.

La segunda fotografía muestra una enorme sombra elíptica, esta vez sobre la superficie de Marte, con forma de puro y de una longitud estimada de 25 a 27 Kilómetros. El tamaño de este objeto descartó la posibilidad de que fuera un reflejo de la nave Fobos. Debido a su posición, su forma simétrica, su tamaño y su movimiento, la ausencia de relieves sobre la superficie de Marte en el área frente a la sonda y de las lunas satélite Phobos y Deimos, ni la nave Fobos II misma podría explicar este patrón de sombra.
¿Fue la sombra la evidencia de que la nave espacial tuvo contacto con una forma de inteligencia no-humana antes de que desapareciera de forma permanente? De acuerdo con la Coronel y piloto de pruebas soviética, Marina Popovitch, ningún relieve geológico transmitido en las cintas de datos transmitidas por la Fobos II podría haber causado este patrón de sombra singular. Los investigadores que estudiaron los detalles de esta sombra, que apareció justo antes de la desaparición de la Fobos II, creyeron que fue la sombra de una nave que no estaba sobre la superficie de Marte, sino sobrevolando o levitando por encima del planeta.
La Coronel Marina Popovitch declaró más tarde, en una entrevista pública, que la sombra vista en conexión con la nave desaparecida fue objeto de conversación entre el Presidente Gorbachov y el Presidente Bush, en diciembre de 1989 en la cumbre de Malta. Aún así, el Gobierno soviético rehusó tener conocimiento de inteligencia extraterrestre, aunque muchos de sus mejores pilotos militares y comerciales han hecho increíbles declaraciones sobre tales avistamientos.

Sin embargo, no serían las únicas imágenes desconcertantes, ya que poco tiempo después se dio a conocer la existencia de una tercera fotografía, tomada por la Fobos II el 25 de marzo de 1989, dos días antes de su misteriosa desaparición. En ésta, mucho más espectacular si cabe, se puede ver a la luna marciana junto a un objeto alargado y delgado cuyas dimensiones parecen superar a las del propio satélite, ¿se trata de la misma anomalía que precedió a la pérdida de la nave?...

En mi mente ronda una inquietante pregunta: ese objeto alargado que supuestamente se tragó a la Fobos II, ¿es el mismo objeto que fotografió la sonda europea Beagle 2 antes de desaparecer?

¿es el mismo objeto que recientemente captó la Spirit sobrevolando el cielo de Marte?

que los técnicos de la NASA vayan rezando..
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fuente: www.planetabenitez.es.vg (en el foro)
salu2

