Por motivos que no vienen al caso (digamos que personales y logísticos) me despido de este foro... no sé si para siempre, pero por lo menos de momento... y me temo que será un momento largo.
No es, ni muchísimo menos, porque me haya sentido mal entre todos vosotros. Al contrario. Cuando llegué a este foro estaba en un momento anímico terrible y mi paso por aquí me ha ayudado a sentirme bastante mejor. Así que, ante todo, muchas gracias.
Guardo un grato recuerdo de much@s de vosotr@s -de algun@s por mantener un contacto más directo (brujita_alc, corrujas y nuestras charlas musicales, esa Marimadalenas que pensaba que yo era una chica...) y de otr@s simplemente por leeros- y siempre os guardaré un huequecillo por aquí dentro... y algunas de vuestras fotos, gracias a la güeb del super...
La verdad es que, lo dije desde un principio, me han encantado la solidaridad, la fidelidad y el buen rollo desplegados por la gente que pertenece a esta comunidad que crece y se hace fuerte día a día. Estoy seguro de que se han forjado muchas amistades entre los Fitis gracias a este foro y que habrá muchas más.
Todavía estaré uno o dos días asomándome por aquí pero quería aprovechar la inspiración de este momento nocturno para despedirme.
Así que os mando abrazos y besos a tod@s, pero no puedo dejar de dirigirme a dos Fitis muy especiales para mí:
-Beso del infierno. Querida sobrina, me has llenado de alegría durante todo este tiempo con tu optimismo, tu cariño y tus buenas palabras. Eres una chica muy especial y prometes ser una mujer increíble. No te rindas y sigue alumbrando así a todos los que te rodean porque el amor que repartes te volverá siempre, y multiplicado. Muchos besos y seguro que encontramos la forma de seguir sabiendo el uno del otro...
-Aïda Cantasaetas. Querida sirena farera, te he leido siempre con atención y sin quererlo me has ayudado a ver las cosas de otra manera, mucho más inocente (en el mejor sentido de la palabra) y desprejuiciada en unas semanas que han sido especialmente duras para mí. Tienes mucho talento y mucho cariño que repartir. Nunca pierdas esa capacidad para la sonrisa interior y exterior y esa forma tan especial de ver las cosas, porque te ayudarán mucho en la vida. Te digo lo mismo que a mi sobri perferida: Muchos besos y seguro que encontramos la forma de seguir sabiendo el uno del otro...
Hasta siempre
¡Salud y república!











