Un juego: el VICHÂRA
-
AIDA_cantasaetas
- fitipaldis.com #1

- Posts: 15263
- Joined: 09 Sep 2003, 15:26
Ey, qué chulo... La verdad es que esto da mucho que pensar, aunque tengo la mente tan saturada de estudiar que no he podido sacarle tanto jugo como me hubiese gustado. Pero volveré, jeje, porque me ha parecido muy interesante.
Por si a alguien le da pereza pinchar el link dejo aquí el texto al que éste lleva, ok? Por si alguien más quiere leerlo. Ahí va:
Instrucciones
1. ¿Quién eres tú? (O sea: ¿quién soy yo?) Formúlate esa pregunta, coge papel y lápiz, y responde por escrito en menos de dos minutos.
2. Repite la operación, pero no manejes ningún dato que se refiera a tu cuerpo, a tu anatomía, a tu dimensióm física. Es decir: no recurras a nada de lo que ves cuando te miras en un espejo.
3. Haz lo mismo, pero prescinde de lo que tu biografia te sugiera.
4. Vuelve a hacerlo, pero no apeles a la fantasía, a las creencias, a las opiniones ni a las afiliaiciones religiosas, filosóficas e ideológicas.
"Es todo. Quizá no descubras así quién eres, pero sí averiguarás, con absoluta certidumbre, lo que no eres.
Y no eres -nadie lo es- lo que piensas, lo que crees, lo que ves, lo que tienes, lo que sientes, lo que has hecho, lo que no has hecho, lo quede has deshecho...
Vale decir: no eres tu nevera, no eres listo ni tonto, no eres culto ni inculto, no eres rico ni pobre, no eres religioso ni ateo, no eres de derechas ni de izquierdas, no eres guapo ni feo, no eres moreno ni rubio, no eres español ni chino, no eres negro ni blanco, no eres albañil ni banquero... Todo eso pertenece al ámbito del "estar", no al del "ser". Y, según dice, y dice bien, la gramática de la lengua en la que escribo, el verbo "ser" indica situación permanente y el verbo "estar" situación transitoria.
De cajón, se diría... No es lo mismo, efectivamente, estar borracho que ser un borracho.
Conque ya sabes todo lo que no eres, y eso es mucho. Acabas de tirar por la borda de la barquichuela de tu globo el peso que lo lastraba. Te has purificado. Ahora puedes subir, ahora puedes crecer, ahora puedes volar" .
Zarpemos...
<< El sendero de la mano izquierda. Fernando Sánchez Dragó. Editorial: Martínez Roca, 2002. Hay infinidad de ediciones posteriores. >>
Por si a alguien le da pereza pinchar el link dejo aquí el texto al que éste lleva, ok? Por si alguien más quiere leerlo. Ahí va:
Instrucciones
1. ¿Quién eres tú? (O sea: ¿quién soy yo?) Formúlate esa pregunta, coge papel y lápiz, y responde por escrito en menos de dos minutos.
2. Repite la operación, pero no manejes ningún dato que se refiera a tu cuerpo, a tu anatomía, a tu dimensióm física. Es decir: no recurras a nada de lo que ves cuando te miras en un espejo.
3. Haz lo mismo, pero prescinde de lo que tu biografia te sugiera.
4. Vuelve a hacerlo, pero no apeles a la fantasía, a las creencias, a las opiniones ni a las afiliaiciones religiosas, filosóficas e ideológicas.
"Es todo. Quizá no descubras así quién eres, pero sí averiguarás, con absoluta certidumbre, lo que no eres.
Y no eres -nadie lo es- lo que piensas, lo que crees, lo que ves, lo que tienes, lo que sientes, lo que has hecho, lo que no has hecho, lo quede has deshecho...
Vale decir: no eres tu nevera, no eres listo ni tonto, no eres culto ni inculto, no eres rico ni pobre, no eres religioso ni ateo, no eres de derechas ni de izquierdas, no eres guapo ni feo, no eres moreno ni rubio, no eres español ni chino, no eres negro ni blanco, no eres albañil ni banquero... Todo eso pertenece al ámbito del "estar", no al del "ser". Y, según dice, y dice bien, la gramática de la lengua en la que escribo, el verbo "ser" indica situación permanente y el verbo "estar" situación transitoria.
De cajón, se diría... No es lo mismo, efectivamente, estar borracho que ser un borracho.
Conque ya sabes todo lo que no eres, y eso es mucho. Acabas de tirar por la borda de la barquichuela de tu globo el peso que lo lastraba. Te has purificado. Ahora puedes subir, ahora puedes crecer, ahora puedes volar" .
Zarpemos...
<< El sendero de la mano izquierda. Fernando Sánchez Dragó. Editorial: Martínez Roca, 2002. Hay infinidad de ediciones posteriores. >>
El que quiere nacer tiene que destruir un mundo 