Simplemente pretenden traer a España lo que hace ya años está en Panamá, Méjico y demás... Una inmensidad de recinto con aparantemente "todo" lo necesario para pasar unas vacaciones maravillosas (hoteles, restaurantes, espectaculos, parques de atracciones, exposiciones "culturales"...), excepto la visita de rigor en autobús descapotable y con un intérprete que habla en 10 lenguas distintas a la vez mientras llegas a la pirámide de Tetchotiuclatán o como cojones se diga.
Claro, mola más irse mochila al hombro y bastón en mano a recorrer el mundo, pero tampoco está al alcance de todos los bolsillos ni de las "cuentas" de tiempo de Momo.
Resumiendo, la misma desfachatez de ricachones y maleantes en distintos lugares.

