Y todo se trata del mismo fondo ‘lo que tu esperabas’ y no ha acontecido, quedándote un regusto viejo del engaño y en cierta forma al sentimiento de estafa emocional. Me refiero al mismo regusto que tiene la señora que lleva 40 años casada y te asegura de forma contundente que el hombre del que en su día se enamoró no es con el que convive ahora.
Estafa, dolor, engaño... Las personas que somos, ¿la imágen de lo que los demás creen de ti? O cada individuo gozamos de una identidad más o menos característica que nos define como personas que sienten y padecen de forma intrínseca e individual a cada ser.
¿Y la identidad que es eso de la identidad?
La identidad no es más que una palabra creada por los hombres, una mala pasada del lenguaje que nos confunde, y nos hace creer que todos actuamos en relación a esa supuesta identidad. Y resulta que la identidad que identificas en la otra persona no es más que la que tu te has creado de ella, por eso hay momentos que nos sentimos estafados y defraudados, ya no con la otra persona si no con la imágen que nos creamos de ese individuo.
Eso en relación a los demás pero... ¿y en nuestro propia persona?, ¿piensas , opinas y sientes de la misma forma que cuando por ejemplo tenias 15 años? , esto por poner una comparativa exagerada. Cada persona en mayor o menor medida por medio del aprendizaje y de las vivencias de cada cual va cambiando eso que llamamos identidad. Si pudiéramos tener la oportunidad de contemplar una persona idéntica a ti a la edad de los 15 años, lo más seguro que no nos reconoceríamos, por lo tanto... es fácil deducir que la identidad es algo alterable. Quizás se define y se acepta continuamente sin apenas darnos cuenta, pero en definitiva siempre esta en perpetuo cambio.
Y si cambiamos, si nos moldeamos cada día que pasa, es fácil que a los demás les ocurra lo mismo y que llegue un día y tengamos la sorpresa que cierta actuación de esa persona no haya sido la previsible a lo que ‘tu’ esperabas.
La identidad que todos creemos es volátil como el alcohol, se evapora en momentos y cambia de estado, sigue siendo alcohol pero no adopta la forma típica y liquida que conocemos...
El alcohol esta presente el el vino, en el whisky, en la ginebra, en la cerveza... pero evidentemente la cerveza no es comparable al vino, ni siquiera los vinos entre si son comparables no es lo mismo un ‘Don simón’ que un ‘Rioja’. Ahora bien, la esencia si que es la misma, de los dos productos a base de destilaciones y procesos químicos podríamos obtener esa esencia, que en este ejemplo sería el alcohol.
Si esto es así:
¿Qué características de las personas permanecen inalteradas durante toda la vida (si es que las hay)?
¿En el vino la esencia es el alcohol, y en las personas?.
(El ejemplo del alcohol es totalmente intencionado




