La cabra mecánica
Verborrea
Insomne, pues soñaré despierto,
que es algo así como dormir
con un ojo cerrado y otro abierto.
¡En fin, que yo qué sé!
que no me quitarán el sueño,
¡que no!.
Y dónde no hay de todo y todos son todos,
o la desquiciante falta de sexo
enrevesa mis días y mis versos.
Si no sé ¡pués aprendo!
y si falta me lo invento,
¡como que hay Dios!
Y que a nadie falte pan, vino, carne,
o alguna esperanza;
la mano de un amigo
o en el peor de los casos un tiro de gracia.
Que se abran las calles, que corra el aire, balcones en par.
Saldré a saludar la nueva mañana en pelotas
si las polillas dieron cuenta de mi viejas ropas ya.
Que se abran las calles, que corra el aire.
Dime si me escuchas
o esperas pa meter baza a que acabe de hablar.
Mis palabras son aliento de azufre de boca ajena.
Sé que tengo algo que decir,
está en la punta de la lengua afilada,
demasiada sangre pa encima lápiz por espada.
Aunque, por otra parte,
el limbo es un aburrimiento mortal.
Que se abran las calles, que corra el aire, balcones en par.
Saldré a saludar la nueva mañana en pelotas
si las polillas dieron cuenta de mi viejas ropas ya.
Odio
Atardecer color sepia,
tipo ocho de la tarde, mes de mayo,
en sus aún prematuras patas de gallo.
En su agridulce mirada,
que sonría, mezcla entre gente enrrollada
y niña resabiada de periferia.
Odio los cojines por el suelo,
odio el sexo por experimento,
odio oírla recitar.
Odio mientras decora mi casa
entre multiétnica y vanguardia
de suplemento dominical.
Odio levantarme o no acostarme pa ir al rastro,
odio tomar vinitos,
odio el afterhours,
¡odio a la puta humanidad!,
odio el amor, odio el odio,
odio el amor-odio,
y cuanto más odio, más me odio,
más odio por odiar.
Chu ru ru, chu ru ru ru ru rup.
Los ojos llenos de nubes,
las botas llenas de mierda.
Ya ni me la pone dura,
su estudiada locura de diva afterhours,
bailando por las calles.
Entre golpes de suerte y palos,
paso sonado factura al cajón de la desidia.
Los agujeros de mis botas me están matando...
Chu ru ru, chu ru ru ru ru ru.
Los ojos llenos de nubes,
las botas llenas de mierda.
Yo no es porque lo dijera en su día Ismael Serrano... pero para mí el Lichis es uno de los mejores compositores que tenemos por aquí.



