El método se basa en el molesto fenómeno de "ojos rojos" que todo aficionado a la fotografía conoce.
Cuando hacemos una fotografía con el flash, la luz pasa a través de la pupila y se refleja en los vasos sanguíneos situados detrás de la retina dentro del ojo. Esta luz se refleja de nuevo en dirección a la cámara en forma de un molesto punto rojo
Según parece el tamaño del punto rojo tiene una relación inversamente proporcional con la edad, ya que las pupilas reaccionan menos a la luz.
Es decir que a mayor edad el tamaño de los ojos rojos será menor, fenómeno que podría emplearse para calcular la edad aproximada de cualquier fotografiado




