De pequeña me enseñaron lo que es el arrepentimiento. Alguien me dijo que arrepintiéndome verdaderamente de mis actos, me liberaba de todo mal y obtenía así el perdón divino. No creo que sea cierto, entre otras cosas porque también me dijeron que lo mejor que me podía pasar era casarme, tener hijos y hacer paellas los domingos...
Y aunque se me llene la boca (y a muchos de vosotros) diciendo no me arrepiento de nada de lo que hago, no es cierto… Hay cosas que pienso dejar de hacer desde este mismo instante (o al menos voy a intentarlo) porque me arrepiento, me arrepiento muchísimo, infinito…

De tener y haber tenido pensamientos pecaminosos con Jaime Mayor Oreja.

De tener tanta ropa en mi armario con la etiqueta puesta.

De saber que nunca me la voy a poner.

De no acordarme de las caras de ciertas personas.

De no acordarme de las caras de ciertas personas con las que he intercambiado fluidos.

De haber vomitado en el felpudo de mi vecino.

De creerme las palabrabras de mi ex cuando me dijo duerme conmigo que te prometo queno habrá sexo.

De reirme de los males ajenos.
En fin... esto a bote pronto, hay muchisimas más cosas de las que debería arrepentirme, pero de esas no me arrepiento. Poco a poco...
Os invito a arrepentiros...