monologos
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fitipaldis
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En la página hicimos un apartado con un montón de monólogos del club de la comedia
Disce quasi semper victurus; vive quasi cras moriturus
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Cartagosergi
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Nuritxu
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FANTASÍAS SEXUALES
La muestra mas clara de que las fantasías nunca deberían llevarse cabo es cuando intentas hacer el amor en la bañera: aquí la fantasía es conseguir hacerlo sin romperte nada.
Para empezar... erótico no es. El se mete, y se queda encajado en la bañera, con las rodillas en las orejas, y el periscopio intentando asomarse. Y va el cachondo y te dice:
¡Venga, métete!
Y claro, como él ha cogido el mejor sitio, a ti te toca poner el culo encima del tapón y que te dé el grifo en la nuca. Y entonces empieza a moverse todo apasionado. ¡Y se monta allí una marejada...!
¡Chaf, chaf, chaf...! Aquello parece "La tormenta perfecta"... Lo malo es que el que está en la bañera no es George Clooney, es el capitán Pescanova.
Entonces te dice:
Vamos a probar otra postura; ponte tú encima. En ese momento se sale el tapón y el desagüe te hace ventosa... Y piensas... "este tío ha organizado un trío sin avisarme". Y cuando te das cuenta de que es el tapón le dices: ¡Que se sale el agua, que se sale el agua!
Y él: No te muevas, busca el tapón...
Tú, tanteando, agarras lo primero que encuentras...
Y él grita: ¡Eso no es el tapón! ¿No ves que hay dos?
En ese momento, ya sólo se te ocurre una solución:
Cariño, ¿por qué no nos vamos a la cama?.... Pero a dormir ¿eh? ¡Que estoy agotada!
Estas cosas nos pasan por intentar copiar lo que vemos en las películas.
Por ejemplo, la típica fantasía de mezclar sexo y comida, como en "Nueve semanas y media", con las fresas, el melocotón en almíbar...
Vamos a ver: ¿qué es lo que tiene de sexy hacer macedonia encima de tu pareja?
Porque el almíbar tiene una característica muy poco erótica: a los tres minutos se seca ... y se queda como el Loctite. Claro, en la película cortan, pero a ti te toca irte a la ducha con la cabeza pegada a sus pelillos del pecho, con el culo en pompa y caminando hacia atrás... que parecéis dos siameses.
Él: ¡Aaaaah, aaaaaah, aaaaah,....!
Y tú: Pero, Paco, ¿cómo te puede excitar esto, tío?
Otro clásico de las fantasías es hacer el amor en un sitio público.
Por ejemplo, en un ascensor. ¿Lo han probado? Aquello se mueve más que la madre de Marco. Y para colmo los vecinos no cooperan nada; tú todavía estás en los preliminares y ellos ya superexcitados:
¡¡¡¡Ascensoooooor!!!!
Otra fantasía muy típica es grabarse en vídeo. A mí me comentó una amiga que lo había hecho, y que daba mucho morbo. Así que lo probé: es supererótico.... hasta que te ves ...
Él te pone la cinta todo emocionado, y cuando ves dos cuerpos abrazados... ¡gordos!, dices:
Paco, te has equivocado de cinta, eso es un combate de sumo.
No cariño, somos nosotros, es que la cámara engorda.
¿Que engorda? ¿Y la mesilla de noche por qué no engorda?
Y luego está la fantasía favorita de los tíos: montar un trío con dos tías. Aquí lo que más gracia me hace es cómo intentan proponértelo...
Te van dejando pistas, con esa sutileza que ellos tienen:
Oye, ¿a ti te gustan los tres tenores?
Si.
¿Y los tres cerditos?
Sííí
¿Y las tres carabelas?
Paco, ya está bien. ¿Qué quieres?
Yo nada... Oye... Esta cama es muy grande. ¿No? Y tu amiga Loli, muy liberal...
Y aquí ya le dices:
Paco, yo me conformo con cualquier cosa, pero a mi amiga Loli le gustan los hombres.
¿Es que es verdad! Si con una sola no pueden, ¿para qué querrán a dos?
Como no sea para fumarse después dos cigarros...
El otro día leí en una revista que una de las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres es hacer el amor de forma salvaje.
Llegar a casa... que esté tu marido preparando la cena... - bueno, esto por sí solo ya sería una fantasía-, acercarte por detrás, arrancarle el delantal y hacerlo en la mesa de la cocina.
Como en la peli esa de "El cartero siempre llama dos veces..."
Que, por cierto, con la que tenían allí montada, no me extraña que el tío tuviera que llamar dos veces, ¡y quince!
¿Pero ustedes se imaginan esto en la vida real? Con las piernas colgando, clavándote un tenedor en la nuca, y desollándote la rabadilla con el rallador del pan, y encima, el cartero, venga a llamar:
¡Piiii, correos! ¡Piiii, correos!
Que es para decirle:
¡En eso estamos, pero no nos dejas!
La muestra mas clara de que las fantasías nunca deberían llevarse cabo es cuando intentas hacer el amor en la bañera: aquí la fantasía es conseguir hacerlo sin romperte nada.
Para empezar... erótico no es. El se mete, y se queda encajado en la bañera, con las rodillas en las orejas, y el periscopio intentando asomarse. Y va el cachondo y te dice:
¡Venga, métete!
Y claro, como él ha cogido el mejor sitio, a ti te toca poner el culo encima del tapón y que te dé el grifo en la nuca. Y entonces empieza a moverse todo apasionado. ¡Y se monta allí una marejada...!
¡Chaf, chaf, chaf...! Aquello parece "La tormenta perfecta"... Lo malo es que el que está en la bañera no es George Clooney, es el capitán Pescanova.
Entonces te dice:
Vamos a probar otra postura; ponte tú encima. En ese momento se sale el tapón y el desagüe te hace ventosa... Y piensas... "este tío ha organizado un trío sin avisarme". Y cuando te das cuenta de que es el tapón le dices: ¡Que se sale el agua, que se sale el agua!
Y él: No te muevas, busca el tapón...
Tú, tanteando, agarras lo primero que encuentras...
Y él grita: ¡Eso no es el tapón! ¿No ves que hay dos?
En ese momento, ya sólo se te ocurre una solución:
Cariño, ¿por qué no nos vamos a la cama?.... Pero a dormir ¿eh? ¡Que estoy agotada!
Estas cosas nos pasan por intentar copiar lo que vemos en las películas.
Por ejemplo, la típica fantasía de mezclar sexo y comida, como en "Nueve semanas y media", con las fresas, el melocotón en almíbar...
Vamos a ver: ¿qué es lo que tiene de sexy hacer macedonia encima de tu pareja?
Porque el almíbar tiene una característica muy poco erótica: a los tres minutos se seca ... y se queda como el Loctite. Claro, en la película cortan, pero a ti te toca irte a la ducha con la cabeza pegada a sus pelillos del pecho, con el culo en pompa y caminando hacia atrás... que parecéis dos siameses.
Él: ¡Aaaaah, aaaaaah, aaaaah,....!
Y tú: Pero, Paco, ¿cómo te puede excitar esto, tío?
Otro clásico de las fantasías es hacer el amor en un sitio público.
Por ejemplo, en un ascensor. ¿Lo han probado? Aquello se mueve más que la madre de Marco. Y para colmo los vecinos no cooperan nada; tú todavía estás en los preliminares y ellos ya superexcitados:
¡¡¡¡Ascensoooooor!!!!
Otra fantasía muy típica es grabarse en vídeo. A mí me comentó una amiga que lo había hecho, y que daba mucho morbo. Así que lo probé: es supererótico.... hasta que te ves ...
Él te pone la cinta todo emocionado, y cuando ves dos cuerpos abrazados... ¡gordos!, dices:
Paco, te has equivocado de cinta, eso es un combate de sumo.
No cariño, somos nosotros, es que la cámara engorda.
¿Que engorda? ¿Y la mesilla de noche por qué no engorda?
Y luego está la fantasía favorita de los tíos: montar un trío con dos tías. Aquí lo que más gracia me hace es cómo intentan proponértelo...
Te van dejando pistas, con esa sutileza que ellos tienen:
Oye, ¿a ti te gustan los tres tenores?
Si.
¿Y los tres cerditos?
Sííí
¿Y las tres carabelas?
Paco, ya está bien. ¿Qué quieres?
Yo nada... Oye... Esta cama es muy grande. ¿No? Y tu amiga Loli, muy liberal...
Y aquí ya le dices:
Paco, yo me conformo con cualquier cosa, pero a mi amiga Loli le gustan los hombres.
¿Es que es verdad! Si con una sola no pueden, ¿para qué querrán a dos?
Como no sea para fumarse después dos cigarros...
El otro día leí en una revista que una de las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres es hacer el amor de forma salvaje.
Llegar a casa... que esté tu marido preparando la cena... - bueno, esto por sí solo ya sería una fantasía-, acercarte por detrás, arrancarle el delantal y hacerlo en la mesa de la cocina.
Como en la peli esa de "El cartero siempre llama dos veces..."
Que, por cierto, con la que tenían allí montada, no me extraña que el tío tuviera que llamar dos veces, ¡y quince!
¿Pero ustedes se imaginan esto en la vida real? Con las piernas colgando, clavándote un tenedor en la nuca, y desollándote la rabadilla con el rallador del pan, y encima, el cartero, venga a llamar:
¡Piiii, correos! ¡Piiii, correos!
Que es para decirle:
¡En eso estamos, pero no nos dejas!

en el emule y en el kazaa estan todos los del libro en un archivo .docsuperuoho wrote:ala kenyaaaa, yo kiero el libro ese del club de la comediaaaaa, cuanto cuesta???
un saludo compadre
http://www.own3d.es I love Feltching-
Nuritxu
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El metrosexual
He encontrado al hombre con el que soñamos todas las mujeres. El hombre perfecto. Y ahora que lo tengo... no sé qué hacer con él. ¡Es demasiada responsabilidad! Es como tener una cámara digital con autofocus y zoom incorporado. Que si la foto sale mal, ¡esta claro que es culpa tuya!
Porque él es comprensivo, sensible, detallista... lee el Cosmopolitan... ¿Qué digo "lee"? ¡Lo subraya! La verdad es que es maravilloso. Para empezar, recuerda todas las fechas... Y cuando digo todas, es todas:
Me mandó flores el día que hicimos una semana, el día que hicimos un mes, el día de mi cumpleaños, el día de mi santo, el día de la mujer trabajadora.. ¡Que tengo la casa que parece la tumba de Lady Di!
Bueno, y cada vez que vuelvo de la peluquería... ¡él lo nota! Se me queda mirando y me dice:
- Cariño... tú te has saneado las puntas...
¡Es que se fija en todo! Aunque esto tiene sus problemas... Me alaba tanto la lencería que luego no tengo valor para ponerme bragas normales.
Vamos, que el tanga me ésta haciendo una fístula. Y, sobre todo, no me lleva nunca la contraria: estoy hasta los cojones de ir a ver comedias románticas.
Por no hablar de cuando vamos de compras... Oye, ¡que le pone interés! Le pone tanto interés que me agota...
Yo destrozada, y él:
- Venga, cielo, sólo una tienda más...
Y yo:
- No, de verdad que éste me gusta...
Y él:
- Jo, eso lo dices para que nos vayamos...
Por no hablar de lo humillante que es salir con el hombre perfecto: no bebe nunca; con lo cual, yo parezco Massiel. Come menos que yo; con lo cual, yo parezco... Massiel. Y baila de puta madre, con lo cual yo parezco... Massiel. ¡Y encima está buenísimo! Yo, para arreglarme, necesito tres horas. Y salgo hecha un asco. Él, en cinco minutos, se ha duchado, se ha puesto perfecto y me ha limpiado el baño. Que entro yo pensando que me lo voy a encontrar todo hecho un desastre... y me lo encuentro impoluto... Que me dan ganas de decirle:
"¡Pero bueno! ¿Dónde me has puesto los pegotes de maquillaje que había dejado yo aquí, en el lavabo? Oye, ¡que no hay forma de enfadarse con él!
No saben cómo echo de menos esas reuniones con mis amigas poniendo verdes a nuestros novios...
Ahora ya ni voy. ¡Para no poder ni abrir la boca...!
El otro día fuimos a cenar a casa de unos amigos y ellos se pusieron a discutir. Y yo le dije a mi novio:
- ¡Ayyyy... qué bonito! Cariño, tú y yo nunca hacemos esas cosas...
¡Sólo una vez creí que íbamos a discutir! Llego a casa y me pregunta:
- Cielo... ¿Tú has metido en la lavadora tu tanga rojo con mis camisas blancas?
- ¡Sí!
- ¡Pues se ha desteñido todo!
- ¿Sí? ¿Y estás enfadado?
- ¡Pues sí! ¡Con Balay!
Ay... qué desesperante. ¡Lo distinto que era todo con mi ex!
Recuerdo una vez que le dije:
- Ay, cariño. Me veo gorda.
- No te preocupes, tonta... eso le pasa a todo el mundo.
- ¿Todo el mundo se ve gordo?
- No, que te ven a ti.
Pero cuando ya toque fondo con mi "hombre ideal" fue un domingo que estaba yo ahí tan tranquilamente tirada en el sillón, viendo la tele, y llega él, me arranca la manta y me dice:
-¡Venga, arriba, cariño...! ¡Tengo entradas para llevar a tu madre a
Expo-mascota!
- Ay, cielo, déjalo... Si no te la va a comprar nadie...
Yo ahí ya me dije: "Tanta perfección no es normal" Y desde entonces le estoy provocando, a ver hasta dónde aguanta. El otro día estábamos viendo la final de la Champions League y de repente... agarro el mando, hago "clic" y pongo Gente.
- ¿Qué? ¿Te jode?
Y va y me dice:
- No, cielo, no te preocupes.. si los penaltis son una lotería.. ¡No puede ser! ¡Aquí hay gato encerrado! ¿Qué hace conmigo un tío tan maravilloso? Y me puse a darle vueltas: "A ver, la nacionalidad la tiene... Por dinero, tampoco puede ser, porque con lo que le debo al banco.. ¡A quien debería ligarse es al director...! ¡Oye! ¡A ver si va a ser gay"
Porque ahora que lo pienso... cuando vemos una tía buena, le saca los defectos antes que yo...
Tú le dices:
- Joder, mira qué guapa Cindy Crawford...
Y te contesta:
- Sí, pero... tiene los tobillos gordos
Aunque por otro lado... ¿Cómo va a ser gay? Si es una máquina en la cama. Nos pasamos seis horas haciendo el amor. No sabéis lo que aguanta. Tengo que esperarle yo a él... ¡Que estoy cogiendo complejo de eyaculadora precoz! Bueno, y no creáis que luego se pone a roncar. Me da una conversación... Que si me ha gustado, que si le quiero, que si quiero otro... Que al final le tengo que decir:
- ¡Cariño, lo que quiero es dormir!
Mira, yo ya no podía soportar tanta perfección, así que la semana pasada hablé con él:
- Cariño, así no podemos seguir. O cambian las cosas, o lo dejamos.
Y se está esforzando, ¿eh? El otro día salió con los amigotes, y cuando llega a las cuatro de la mañana, me despierta y me susurra al oído:
- Cariño, cariño... quítate las bragas...
Y yo toda emocionada:
-¡Uy...! ¿Qué te pasa?
Y él:
- Que voy a poner una lavadora
He encontrado al hombre con el que soñamos todas las mujeres. El hombre perfecto. Y ahora que lo tengo... no sé qué hacer con él. ¡Es demasiada responsabilidad! Es como tener una cámara digital con autofocus y zoom incorporado. Que si la foto sale mal, ¡esta claro que es culpa tuya!
Porque él es comprensivo, sensible, detallista... lee el Cosmopolitan... ¿Qué digo "lee"? ¡Lo subraya! La verdad es que es maravilloso. Para empezar, recuerda todas las fechas... Y cuando digo todas, es todas:
Me mandó flores el día que hicimos una semana, el día que hicimos un mes, el día de mi cumpleaños, el día de mi santo, el día de la mujer trabajadora.. ¡Que tengo la casa que parece la tumba de Lady Di!
Bueno, y cada vez que vuelvo de la peluquería... ¡él lo nota! Se me queda mirando y me dice:
- Cariño... tú te has saneado las puntas...
¡Es que se fija en todo! Aunque esto tiene sus problemas... Me alaba tanto la lencería que luego no tengo valor para ponerme bragas normales.
Vamos, que el tanga me ésta haciendo una fístula. Y, sobre todo, no me lleva nunca la contraria: estoy hasta los cojones de ir a ver comedias románticas.
Por no hablar de cuando vamos de compras... Oye, ¡que le pone interés! Le pone tanto interés que me agota...
Yo destrozada, y él:
- Venga, cielo, sólo una tienda más...
Y yo:
- No, de verdad que éste me gusta...
Y él:
- Jo, eso lo dices para que nos vayamos...
Por no hablar de lo humillante que es salir con el hombre perfecto: no bebe nunca; con lo cual, yo parezco Massiel. Come menos que yo; con lo cual, yo parezco... Massiel. Y baila de puta madre, con lo cual yo parezco... Massiel. ¡Y encima está buenísimo! Yo, para arreglarme, necesito tres horas. Y salgo hecha un asco. Él, en cinco minutos, se ha duchado, se ha puesto perfecto y me ha limpiado el baño. Que entro yo pensando que me lo voy a encontrar todo hecho un desastre... y me lo encuentro impoluto... Que me dan ganas de decirle:
"¡Pero bueno! ¿Dónde me has puesto los pegotes de maquillaje que había dejado yo aquí, en el lavabo? Oye, ¡que no hay forma de enfadarse con él!
No saben cómo echo de menos esas reuniones con mis amigas poniendo verdes a nuestros novios...
Ahora ya ni voy. ¡Para no poder ni abrir la boca...!
El otro día fuimos a cenar a casa de unos amigos y ellos se pusieron a discutir. Y yo le dije a mi novio:
- ¡Ayyyy... qué bonito! Cariño, tú y yo nunca hacemos esas cosas...
¡Sólo una vez creí que íbamos a discutir! Llego a casa y me pregunta:
- Cielo... ¿Tú has metido en la lavadora tu tanga rojo con mis camisas blancas?
- ¡Sí!
- ¡Pues se ha desteñido todo!
- ¿Sí? ¿Y estás enfadado?
- ¡Pues sí! ¡Con Balay!
Ay... qué desesperante. ¡Lo distinto que era todo con mi ex!
Recuerdo una vez que le dije:
- Ay, cariño. Me veo gorda.
- No te preocupes, tonta... eso le pasa a todo el mundo.
- ¿Todo el mundo se ve gordo?
- No, que te ven a ti.
Pero cuando ya toque fondo con mi "hombre ideal" fue un domingo que estaba yo ahí tan tranquilamente tirada en el sillón, viendo la tele, y llega él, me arranca la manta y me dice:
-¡Venga, arriba, cariño...! ¡Tengo entradas para llevar a tu madre a
Expo-mascota!
- Ay, cielo, déjalo... Si no te la va a comprar nadie...
Yo ahí ya me dije: "Tanta perfección no es normal" Y desde entonces le estoy provocando, a ver hasta dónde aguanta. El otro día estábamos viendo la final de la Champions League y de repente... agarro el mando, hago "clic" y pongo Gente.
- ¿Qué? ¿Te jode?
Y va y me dice:
- No, cielo, no te preocupes.. si los penaltis son una lotería.. ¡No puede ser! ¡Aquí hay gato encerrado! ¿Qué hace conmigo un tío tan maravilloso? Y me puse a darle vueltas: "A ver, la nacionalidad la tiene... Por dinero, tampoco puede ser, porque con lo que le debo al banco.. ¡A quien debería ligarse es al director...! ¡Oye! ¡A ver si va a ser gay"
Porque ahora que lo pienso... cuando vemos una tía buena, le saca los defectos antes que yo...
Tú le dices:
- Joder, mira qué guapa Cindy Crawford...
Y te contesta:
- Sí, pero... tiene los tobillos gordos
Aunque por otro lado... ¿Cómo va a ser gay? Si es una máquina en la cama. Nos pasamos seis horas haciendo el amor. No sabéis lo que aguanta. Tengo que esperarle yo a él... ¡Que estoy cogiendo complejo de eyaculadora precoz! Bueno, y no creáis que luego se pone a roncar. Me da una conversación... Que si me ha gustado, que si le quiero, que si quiero otro... Que al final le tengo que decir:
- ¡Cariño, lo que quiero es dormir!
Mira, yo ya no podía soportar tanta perfección, así que la semana pasada hablé con él:
- Cariño, así no podemos seguir. O cambian las cosas, o lo dejamos.
Y se está esforzando, ¿eh? El otro día salió con los amigotes, y cuando llega a las cuatro de la mañana, me despierta y me susurra al oído:
- Cariño, cariño... quítate las bragas...
Y yo toda emocionada:
-¡Uy...! ¿Qué te pasa?
Y él:
- Que voy a poner una lavadora

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chandler_kdiz
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- Location: De cadi cadiii!!!
NOCHEVIEJA FELIZ
>>
>>¡Dentro de nada... Nochevieja, ¿eh? ¡Qué estrés! Yo en Nochevieja me siento... me siento... no sé, me siento como un toro, ¿no? Cuando llega la fiesta miro alrededor y me da la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos yo. El estrés comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar calzoncillos rojos, tener algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas... Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas: "Una, dos, tres, cuatro... una, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Esta pocha ya la he contado... Una, dos... siete, ocho... ¡Joder, las doce menos veinte! ¡Chavalín, trae el Rotring, que las voy a numerar, como en el Bingo!" Y tu madre: "¿Queréis venir, que se enfrían las gambas?" Que esa es otra: te tienes que comer todo lo que está en la mesa... ¡antes de las doce!; que, con las prisas, más que pelar gambas, parece que estás desactivando una bomba. "¡Coño, las doce menos diez! ¡Mamá, no me da tiempo: hazme un sandwich con el cochinillo, que ya está terminando Cruz y Raya!" Y no eres el único que está agobiado, ¿eh? No hay más que ver la tele. Allí están Ana Obregón y Ramón García, explicando a toda España cómo funciona un reloj. Acojonados por si se equivocan: "cuando la aguja pequeña esté en las doce y la grande también... serán las doce. " ¡Joer, pues como todas las noches! "Y entonces bajará la bola y... luego vienen los cuartos, ¡no vayan a empezar a comerse las uvas, ¿eh? " Vamos a ver, ¿por qué nos explican mil veces que nos comamos las uvas en los cuartos y nadie nos explica por qué coño tiene que bajar una bola? ¿Qué clase de reloj es ése? Cuando por fin llegan las doce, en toda España se oye lo mismo: Cla, cla, cla, cla... Eso es la bola cla, cla, cla... Din-don... ¡Ah no, que son los cuartos!
>>
>>Din-don... ¡Escupid que son los cuartos!
>>
>>Din-don... Pfbbbbbbbb... ¿qué son qué?
>>
>>Din-don... Los cuartos...
>>
>>Ton... ¡Ahora, ahora!
>>
>>Ton... ¡Una! ¡Que no, que vamos por la segunda!
>>
>>Ton... Pues me meto dos...
>>
>>Ton... Seis... ¿Cómo que seis?
>>
>>Ton... A mí ya no me caben más, ¿eh?
>>
>>Ton... ¡Eh!, ¡deja mis uvas, cabrón!
>>
>>Ton... ¡Es que se me ha caído una al suelo!
>>
>>Ton... Bgrfds...
>>
>>Ton... Bggggdffffff...
>>
>>Ton... A mí ya no me quedan...
>>
>>Ton... Bgggggdffffff.... ¡Pues a mí me sobran cuatro!
>>
>>Ton... Bfgggggggg, grounfffffff...
>>
>>Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, a darse besos: Feliz año, eeeeeeeeeh, felicidades, grfdddfd...
>>
>>Y suena el teléfono: ¡riiiiiiiiiing! ¡Pero coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar? Pues a mí todavía me sobran dos... ¡Champán, que alguien venga el Champán!
>>
>>Pero, bueno, ¿a vosotros os parece lógico empezar el año así? ¡Qué estrés, de verdad! Pero como es Nochevieja... tienes la obligación de divertirte. Así que después te vas a un fiestorro a un sitio en el que, si caben mil personas, el dueño ha decidido meter a cinco mil doscientas. ¡Muy bien! ¡Cuatro mil doscientas más de las que caben! ¡Quédate en la calle si te apetece, con la pelona que está cayendo! Así que entras. Lo bueno que tiene ir a un sitio así es que te puede pasar cualquier cosa. A mí el año pasado me ocurrió de todo. Yo estaba tan tranquilo, tomándome mi cubatita de garrafón, cuando de repente un tío me cogió por detrás y me dijo: ¡¡¡¡COOOOOOOOONGAAAAA!!!!! Y, claro, que vas a hacer, pues te pones a bailar... ¡Eso te lo hace un tío en el autobús y le partes la cara! ¡Pero como es Nochevieja... ! ¡Pues hala! Y de repente te das la vuelta y llevas cien personas enganchadas a tu culo. ¡A ver como escapas de ésta! Porque una conga es como una secta: entrar es muy fácil pero salir es muy jodido. Porque en el garito hay como doce congas girando a toda pastilla... Bueno, pues iba yo conduciendo mi conga... por mi derecha, cuando, de pronto, me veo venir en dirección contraria una conga suicida acojonante conducida por un gordo con casco de vikingo. Yo le iba a hacer ráfagas, pero como las congas no llevan ni luces ni nada... pues, para evitar la colisión, di un giro brusco a la derecha... ¡Y me tragué entera una columna de espejitos! ¡Siniestro total! Doce heridos leves y una columna de espejitos destrozada. Y yo, con una ceja abierta tirado en el suelo pensaba: Joder, como me hagan soplar ahora, la hemos cagao. Y en ésas, me desmayé. Al despertar estaba en la sala de urgencias, rodeado por todos los de mi conga. Algunos todavía no se habían desenganchado; habían venido corriendo detrás de la ambulancia. Bueno, las urgencias en Nochevieja, hay que vivirlas. Si en la sala caben cincuenta personas, el dueño ha metido a ciento cincuenta... Como el de la discoteca. Y como allí también es Nochevieja, el camillero lleva un gorrito de moro, la enfermera un collar de hawaiana y el que te cose la ceja unos dientes de Drácula, ¡que te da una confianza... ! El tío te dice: "¿Qué ha sido? ¿Con una moto?" - "No, con una conga." - "¡Ay!, si es que van como locos con las congas... "
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>>Cuando salí de allí me quería ir a mi casa, pero como era Nochevieja, acabé a las ocho de la mañana con la ceja grapada en un bareto... "Oiga, póngame un chocolate con churros." - "Pues sólo nos queda nesquick y algunos dónus... Es que los últimos churros se los han tomado los de una conga, ¡traían un cachondeo...! Había un gordo que llevaba un casco de vikingo... ¡No le digo más! Y es lo que yo le digo a los clientes: si no disfrutas en Nochevieja, ¿cuándo vas a disfrutar?"
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>>¡Dentro de nada... Nochevieja, ¿eh? ¡Qué estrés! Yo en Nochevieja me siento... me siento... no sé, me siento como un toro, ¿no? Cuando llega la fiesta miro alrededor y me da la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos yo. El estrés comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar calzoncillos rojos, tener algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas... Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas: "Una, dos, tres, cuatro... una, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Esta pocha ya la he contado... Una, dos... siete, ocho... ¡Joder, las doce menos veinte! ¡Chavalín, trae el Rotring, que las voy a numerar, como en el Bingo!" Y tu madre: "¿Queréis venir, que se enfrían las gambas?" Que esa es otra: te tienes que comer todo lo que está en la mesa... ¡antes de las doce!; que, con las prisas, más que pelar gambas, parece que estás desactivando una bomba. "¡Coño, las doce menos diez! ¡Mamá, no me da tiempo: hazme un sandwich con el cochinillo, que ya está terminando Cruz y Raya!" Y no eres el único que está agobiado, ¿eh? No hay más que ver la tele. Allí están Ana Obregón y Ramón García, explicando a toda España cómo funciona un reloj. Acojonados por si se equivocan: "cuando la aguja pequeña esté en las doce y la grande también... serán las doce. " ¡Joer, pues como todas las noches! "Y entonces bajará la bola y... luego vienen los cuartos, ¡no vayan a empezar a comerse las uvas, ¿eh? " Vamos a ver, ¿por qué nos explican mil veces que nos comamos las uvas en los cuartos y nadie nos explica por qué coño tiene que bajar una bola? ¿Qué clase de reloj es ése? Cuando por fin llegan las doce, en toda España se oye lo mismo: Cla, cla, cla, cla... Eso es la bola cla, cla, cla... Din-don... ¡Ah no, que son los cuartos!
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>>Din-don... ¡Escupid que son los cuartos!
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>>Din-don... Pfbbbbbbbb... ¿qué son qué?
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>>Din-don... Los cuartos...
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>>Ton... ¡Ahora, ahora!
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>>Ton... ¡Una! ¡Que no, que vamos por la segunda!
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>>Ton... Pues me meto dos...
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>>Ton... Seis... ¿Cómo que seis?
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>>Ton... A mí ya no me caben más, ¿eh?
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>>Ton... ¡Eh!, ¡deja mis uvas, cabrón!
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>>Ton... ¡Es que se me ha caído una al suelo!
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>>Ton... Bgrfds...
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>>Ton... Bggggdffffff...
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>>Ton... A mí ya no me quedan...
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>>Ton... Bgggggdffffff.... ¡Pues a mí me sobran cuatro!
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>>Ton... Bfgggggggg, grounfffffff...
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>>Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, a darse besos: Feliz año, eeeeeeeeeh, felicidades, grfdddfd...
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>>Y suena el teléfono: ¡riiiiiiiiiing! ¡Pero coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar? Pues a mí todavía me sobran dos... ¡Champán, que alguien venga el Champán!
>>
>>Pero, bueno, ¿a vosotros os parece lógico empezar el año así? ¡Qué estrés, de verdad! Pero como es Nochevieja... tienes la obligación de divertirte. Así que después te vas a un fiestorro a un sitio en el que, si caben mil personas, el dueño ha decidido meter a cinco mil doscientas. ¡Muy bien! ¡Cuatro mil doscientas más de las que caben! ¡Quédate en la calle si te apetece, con la pelona que está cayendo! Así que entras. Lo bueno que tiene ir a un sitio así es que te puede pasar cualquier cosa. A mí el año pasado me ocurrió de todo. Yo estaba tan tranquilo, tomándome mi cubatita de garrafón, cuando de repente un tío me cogió por detrás y me dijo: ¡¡¡¡COOOOOOOOONGAAAAA!!!!! Y, claro, que vas a hacer, pues te pones a bailar... ¡Eso te lo hace un tío en el autobús y le partes la cara! ¡Pero como es Nochevieja... ! ¡Pues hala! Y de repente te das la vuelta y llevas cien personas enganchadas a tu culo. ¡A ver como escapas de ésta! Porque una conga es como una secta: entrar es muy fácil pero salir es muy jodido. Porque en el garito hay como doce congas girando a toda pastilla... Bueno, pues iba yo conduciendo mi conga... por mi derecha, cuando, de pronto, me veo venir en dirección contraria una conga suicida acojonante conducida por un gordo con casco de vikingo. Yo le iba a hacer ráfagas, pero como las congas no llevan ni luces ni nada... pues, para evitar la colisión, di un giro brusco a la derecha... ¡Y me tragué entera una columna de espejitos! ¡Siniestro total! Doce heridos leves y una columna de espejitos destrozada. Y yo, con una ceja abierta tirado en el suelo pensaba: Joder, como me hagan soplar ahora, la hemos cagao. Y en ésas, me desmayé. Al despertar estaba en la sala de urgencias, rodeado por todos los de mi conga. Algunos todavía no se habían desenganchado; habían venido corriendo detrás de la ambulancia. Bueno, las urgencias en Nochevieja, hay que vivirlas. Si en la sala caben cincuenta personas, el dueño ha metido a ciento cincuenta... Como el de la discoteca. Y como allí también es Nochevieja, el camillero lleva un gorrito de moro, la enfermera un collar de hawaiana y el que te cose la ceja unos dientes de Drácula, ¡que te da una confianza... ! El tío te dice: "¿Qué ha sido? ¿Con una moto?" - "No, con una conga." - "¡Ay!, si es que van como locos con las congas... "
>>
>>Cuando salí de allí me quería ir a mi casa, pero como era Nochevieja, acabé a las ocho de la mañana con la ceja grapada en un bareto... "Oiga, póngame un chocolate con churros." - "Pues sólo nos queda nesquick y algunos dónus... Es que los últimos churros se los han tomado los de una conga, ¡traían un cachondeo...! Había un gordo que llevaba un casco de vikingo... ¡No le digo más! Y es lo que yo le digo a los clientes: si no disfrutas en Nochevieja, ¿cuándo vas a disfrutar?"
Eres el verso que falta en mi cuaderno, ese que demostrara que un dia tuve corazon.




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chandler_kdiz
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Cuando tu novia está buena. (Pablo Motos)
Lo voy a dejar con mi novia. Y me va a costar, ¿eh?, porque es inteligente, cariñosa, divertida... Pero es que tiene un defecto que no puedo soportar: está buenísima. Con ella me pasa como con los relojes. Yo prefiero tener uno de propaganda del All Bran de Kellogs que un Rolex de oro. Sí, porque con el de All Bran la gente puede pensar que voy estreñido, pero es que con el Rolex voy cagao. Estoy todo el día: "¿Y si me lo roban? ¿Y si me lo joden?". Pues lo mismo me pasa con mi novia: ¿Y si me la roban...? ¿Y si me la joden? Todo empezó una noche que estaba en la discoteca. De repente la vi y pensé: "¡Joder, parece mentira que esta chica y yo seamos de la misma especie! ¡Pero si a su lado yo parezco la rana Gustavo!". Y la tía me mira y me guiña un ojo. Que yo pensé: "¡Qué pena, con lo buena que está y que tenga un tic!". Pero no, se me acercó con los ojos bien abiertos y me dijo: - Hola, ¿estás solo? Y yo: - Hombre... solo, solo, lo que se dice solo... sí. - ¿Nos tomamos algo en la terraza? Y ahí me dije: "Ah, bueno... Ya lo entiendo... ahora saldremos a la terraza, habrá una cámara oculta, y de detrás de un ficus, saldrá Juan y Medio... "Inocente, inocente..." y me la cambiarán por Javivi". Pero no. Nos pusimos a hablar, nos caímos bien y cuando nos despedimos me dice: - ¿Entonces me llamas mañana y vamos a tomar un café? - Vale... Un café te lo tomarás tú, porque yo me voy a tomar un Valium. Al día siguiente, cuando me levanté y me miré al espejo, me preguntaba: "¿Qué habrá visto en mí que yo no veo? A lo mejor soy un intelectual, y no me he enterado. A lo mejor soy hijo de Julio Iglesias... ¿Intentará cobrarme?". La cuestión es que nos hicimos novios. Al principio flipaba: "Con dos cojones, Pablito... Si tú de cerca ganas mucho, lo que pasa es que nunca se te habían acercado...". Pero enseguida te das cuenta de que la cosa no es tan bonita: de entrada, tus amigos de siempre se convierten en "amigos-pívot". Sí, sí, "amigos-pívot": están esperando un fallo tuyo para coger el rebote... y encestar ellos. También te das cuenta de que no puedes salir a la calle con ella. Porque pasas por una obra, y es como si hubieran apretado un botón: - ¡Qué pasa, Blancanieves! ¿Dónde has dejado al resto de los enanitos que sólo vas con uno? ¡Mucho conejo pa tan poca zanahoria! Y aquí ya no aguantas más, se te sube la sangre a la cabeza, se te hincha la vena y... te pones a llorar. Claro, ¿qué vas a hacer? ¿Encararte con quince tíos que están hartos de tirar tabiques? Porque tampoco puedes razonar con ellos "hagan el favor, que esta mujer tiene pareja y a lo mejor anda por aquí cerca... Es que no puedo ni ir a la playa con ella. Porque cuando vamos paseando por la orilla, agarrados de la cintura... ¡parezco su flotador de patito! Pero lo peor es cuando salimos de marcha. Es agotador, porque se tira toda la noche bailando y claro, tú con ella. No vas a dejarla allí sola, porque están todos los tíos alrededor: "Grruaaaa, gruuuuua...". Así que sigues bailando. Y, de pronto, empiezan a entrarte unas ganas terribles de mear. Y piensas: "¿A esta tía no se le acaban nunca las pilas?". Pero nada, es como el conejito de Duracell: dura y dura y dura... Y te tienes que aguantar, porque miras al resto de los tíos y... dura y dura y dura... Porque cuando mi novia entra en una discoteca, es como cuando el Rey entra en el Congreso: todos los miembros se ponen firmes.
Por todo esto yo me pregunto: ¿me compensa realmente salir con esta chica? Y ustedes dirán: "Hombre... está... el sexo...". Pues tampoco. Sepan ustedes que salir con una tía buena arruina tu vida sexual. Porque yo, antes de conocerla, aguantaba los diez minutos de rigor en la postura del misionero. Pero ahora, en cuanto ella se quita el sujetador, ni misionero ni leches, a mí sólo me da tiempo a decir "amén".
Y por todo esto estaba a punto de dejarlo. Pero, pensándolo bien, es tan inteligente, tan cariñosa, tan divertida... Vale, está muybuena...
Pero oye, un defecto lo tiene cualquiera.
Lo voy a dejar con mi novia. Y me va a costar, ¿eh?, porque es inteligente, cariñosa, divertida... Pero es que tiene un defecto que no puedo soportar: está buenísima. Con ella me pasa como con los relojes. Yo prefiero tener uno de propaganda del All Bran de Kellogs que un Rolex de oro. Sí, porque con el de All Bran la gente puede pensar que voy estreñido, pero es que con el Rolex voy cagao. Estoy todo el día: "¿Y si me lo roban? ¿Y si me lo joden?". Pues lo mismo me pasa con mi novia: ¿Y si me la roban...? ¿Y si me la joden? Todo empezó una noche que estaba en la discoteca. De repente la vi y pensé: "¡Joder, parece mentira que esta chica y yo seamos de la misma especie! ¡Pero si a su lado yo parezco la rana Gustavo!". Y la tía me mira y me guiña un ojo. Que yo pensé: "¡Qué pena, con lo buena que está y que tenga un tic!". Pero no, se me acercó con los ojos bien abiertos y me dijo: - Hola, ¿estás solo? Y yo: - Hombre... solo, solo, lo que se dice solo... sí. - ¿Nos tomamos algo en la terraza? Y ahí me dije: "Ah, bueno... Ya lo entiendo... ahora saldremos a la terraza, habrá una cámara oculta, y de detrás de un ficus, saldrá Juan y Medio... "Inocente, inocente..." y me la cambiarán por Javivi". Pero no. Nos pusimos a hablar, nos caímos bien y cuando nos despedimos me dice: - ¿Entonces me llamas mañana y vamos a tomar un café? - Vale... Un café te lo tomarás tú, porque yo me voy a tomar un Valium. Al día siguiente, cuando me levanté y me miré al espejo, me preguntaba: "¿Qué habrá visto en mí que yo no veo? A lo mejor soy un intelectual, y no me he enterado. A lo mejor soy hijo de Julio Iglesias... ¿Intentará cobrarme?". La cuestión es que nos hicimos novios. Al principio flipaba: "Con dos cojones, Pablito... Si tú de cerca ganas mucho, lo que pasa es que nunca se te habían acercado...". Pero enseguida te das cuenta de que la cosa no es tan bonita: de entrada, tus amigos de siempre se convierten en "amigos-pívot". Sí, sí, "amigos-pívot": están esperando un fallo tuyo para coger el rebote... y encestar ellos. También te das cuenta de que no puedes salir a la calle con ella. Porque pasas por una obra, y es como si hubieran apretado un botón: - ¡Qué pasa, Blancanieves! ¿Dónde has dejado al resto de los enanitos que sólo vas con uno? ¡Mucho conejo pa tan poca zanahoria! Y aquí ya no aguantas más, se te sube la sangre a la cabeza, se te hincha la vena y... te pones a llorar. Claro, ¿qué vas a hacer? ¿Encararte con quince tíos que están hartos de tirar tabiques? Porque tampoco puedes razonar con ellos "hagan el favor, que esta mujer tiene pareja y a lo mejor anda por aquí cerca... Es que no puedo ni ir a la playa con ella. Porque cuando vamos paseando por la orilla, agarrados de la cintura... ¡parezco su flotador de patito! Pero lo peor es cuando salimos de marcha. Es agotador, porque se tira toda la noche bailando y claro, tú con ella. No vas a dejarla allí sola, porque están todos los tíos alrededor: "Grruaaaa, gruuuuua...". Así que sigues bailando. Y, de pronto, empiezan a entrarte unas ganas terribles de mear. Y piensas: "¿A esta tía no se le acaban nunca las pilas?". Pero nada, es como el conejito de Duracell: dura y dura y dura... Y te tienes que aguantar, porque miras al resto de los tíos y... dura y dura y dura... Porque cuando mi novia entra en una discoteca, es como cuando el Rey entra en el Congreso: todos los miembros se ponen firmes.
Por todo esto yo me pregunto: ¿me compensa realmente salir con esta chica? Y ustedes dirán: "Hombre... está... el sexo...". Pues tampoco. Sepan ustedes que salir con una tía buena arruina tu vida sexual. Porque yo, antes de conocerla, aguantaba los diez minutos de rigor en la postura del misionero. Pero ahora, en cuanto ella se quita el sujetador, ni misionero ni leches, a mí sólo me da tiempo a decir "amén".
Y por todo esto estaba a punto de dejarlo. Pero, pensándolo bien, es tan inteligente, tan cariñosa, tan divertida... Vale, está muybuena...
Pero oye, un defecto lo tiene cualquiera.
Eres el verso que falta en mi cuaderno, ese que demostrara que un dia tuve corazon.




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maggie_simpson
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- Joined: 05 Apr 2004, 00:26
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Dicen que los españoles hacemos poco el amor. pues imagínense si encima descontásemos todas las veces que lo hemos hecho con quien no debíamos y luego nos hemnos arrepentido. Seguro que ahora se están acordando de alguien. Sí, sí, qué risa...Pero piensen que hay gente que ahora se está acordando de ustedes.
La causa principal por la que acabas acostándote con alguien que no te conviene es...el alcohol. Todo empieza cuando una noche te vas de fiesta, te tomas unas copas...y de repente empiezas a acordarte sin venir a cuento de un ex..Y te dices: "no pienso enrollarme nunca más con ningún tío. Los hombres son todos unos cerdos!"
Y eso es lo último que recuerdas. Por la mañana te despiertas, y ves a tu lado durmiendo a un señor calvo con coleta. Muy bien, calma, a lo mejor esto no es lo que parece. Y efectivamente, no es lo que parece: es peor. En ese momento el tío se da la vuelta y te pregunta:
-¿donde están los otros tunos?
La única ventaja es que por lo menos a ése no lo vuelves a ver. El problema es cuando, en un momento tonto, te enrollas con un amigo. Porque quien tiene un amigo, tendrá un tesoro, pero quien tiene un rollo con un amigo, tiene un marrón. Un día estáis viendo una peli en el sofá, como tantas otras veces, y de repente sin saber por qué, os quedáis mirando fijamente el uno al otro. ése es el instante exacto en el que dices: "Vale, aún puedo elegir. Doy el paso y la cago, o me quedo como estoy...y me hincho a chocolate?". Y al final dices: "Coño, Anabel, un poco de voluntad! Si cada vez que hay que elegir entre el ejercicio y el chocolate eliges el chocolate, te vas a poner como una vaca..."
Lo que pasa con esos rollos es que el marrón es de efectos retardados. A la mañana siguiente te arrepientes porque piensas: "he perdido un amigo a cambio sólo de doce orgasmos..." Pero aún tienes esperanzas: "nuestra amistad es superfuerte, no hay quien la hunda..." Ya, eso pensó Leonardo di Caprio antes de subirse al Titanic! Y es que un polvo es a la amistad como un iceberg a un barco. En cuanto entra líquido por la grieta...eso se hunde.
Luego hay gente a la que le da por enrollarse con los novios de los demás. Que aquí yo me cabreo: coño, si lo que te ponen son los tíos comprometidos, líate con un médico sin fronteras!
Puede que ninguno de ustedes se haya metido nunca en un lío de estos. Porque no se han emborrachado nunca, no tienen amigos, pero...un compañero de trabajo...tenemos todos! a no ser que seas farero. Y el problema de enrollarte con un compañero es que al día siguiente tienes que disimular las ojeras y el mapa de Australia que llevas en el cuello. Así que te pones la gabardina, unas gafas de sol, y apareces en la oficina disfrazada de Matías Prats, padre.
Bueno, si sólo es un día, logras salir del paso, pero...a veces volvemos a tropezar con la misma piedra. Es que hay piedras que están muy buenas! Y si no te interesa que se sepa, porque la piedra está casada...o es cura, tienes que andarte con ojo. Os tenéis que inventar un lenguaje secreto para comunicaros en la oficina. pero claro, como ellos son tan poco sutiles, si quieres quedar con él y dices:
-Carlos, hoy a las siete tenemos que repasar el balance...
Seguro que él te contesta.
- Vale, yo llevo los condones.
Y lo que tiene que ser terrible es enrollarse con el jefe. Aquí lo malo es que si no te satisface en la cama, no lo puedes denunciar a los sindicatos. Y tampoco lo puedes comentar a la hora del café. Ahí están todas tus compañeras: "habeis visto cómo marca paquete el jefe de personal?" "no es paquete, es una hernia" "Y sabeis que el conserje es eyaculador precoz?" "Pues será lo único que hace rápido...". Y a ti te gustaría soltar:
-Pues sabéis que el jefe cuando tiene un orgasmo se pone bizco?
Pero te aguantas y te callas...Y en ese momento otra salta:
- Pues sabéis que el jefe tiene sífilis?
La causa principal por la que acabas acostándote con alguien que no te conviene es...el alcohol. Todo empieza cuando una noche te vas de fiesta, te tomas unas copas...y de repente empiezas a acordarte sin venir a cuento de un ex..Y te dices: "no pienso enrollarme nunca más con ningún tío. Los hombres son todos unos cerdos!"
Y eso es lo último que recuerdas. Por la mañana te despiertas, y ves a tu lado durmiendo a un señor calvo con coleta. Muy bien, calma, a lo mejor esto no es lo que parece. Y efectivamente, no es lo que parece: es peor. En ese momento el tío se da la vuelta y te pregunta:
-¿donde están los otros tunos?
La única ventaja es que por lo menos a ése no lo vuelves a ver. El problema es cuando, en un momento tonto, te enrollas con un amigo. Porque quien tiene un amigo, tendrá un tesoro, pero quien tiene un rollo con un amigo, tiene un marrón. Un día estáis viendo una peli en el sofá, como tantas otras veces, y de repente sin saber por qué, os quedáis mirando fijamente el uno al otro. ése es el instante exacto en el que dices: "Vale, aún puedo elegir. Doy el paso y la cago, o me quedo como estoy...y me hincho a chocolate?". Y al final dices: "Coño, Anabel, un poco de voluntad! Si cada vez que hay que elegir entre el ejercicio y el chocolate eliges el chocolate, te vas a poner como una vaca..."
Lo que pasa con esos rollos es que el marrón es de efectos retardados. A la mañana siguiente te arrepientes porque piensas: "he perdido un amigo a cambio sólo de doce orgasmos..." Pero aún tienes esperanzas: "nuestra amistad es superfuerte, no hay quien la hunda..." Ya, eso pensó Leonardo di Caprio antes de subirse al Titanic! Y es que un polvo es a la amistad como un iceberg a un barco. En cuanto entra líquido por la grieta...eso se hunde.
Luego hay gente a la que le da por enrollarse con los novios de los demás. Que aquí yo me cabreo: coño, si lo que te ponen son los tíos comprometidos, líate con un médico sin fronteras!
Puede que ninguno de ustedes se haya metido nunca en un lío de estos. Porque no se han emborrachado nunca, no tienen amigos, pero...un compañero de trabajo...tenemos todos! a no ser que seas farero. Y el problema de enrollarte con un compañero es que al día siguiente tienes que disimular las ojeras y el mapa de Australia que llevas en el cuello. Así que te pones la gabardina, unas gafas de sol, y apareces en la oficina disfrazada de Matías Prats, padre.
Bueno, si sólo es un día, logras salir del paso, pero...a veces volvemos a tropezar con la misma piedra. Es que hay piedras que están muy buenas! Y si no te interesa que se sepa, porque la piedra está casada...o es cura, tienes que andarte con ojo. Os tenéis que inventar un lenguaje secreto para comunicaros en la oficina. pero claro, como ellos son tan poco sutiles, si quieres quedar con él y dices:
-Carlos, hoy a las siete tenemos que repasar el balance...
Seguro que él te contesta.
- Vale, yo llevo los condones.
Y lo que tiene que ser terrible es enrollarse con el jefe. Aquí lo malo es que si no te satisface en la cama, no lo puedes denunciar a los sindicatos. Y tampoco lo puedes comentar a la hora del café. Ahí están todas tus compañeras: "habeis visto cómo marca paquete el jefe de personal?" "no es paquete, es una hernia" "Y sabeis que el conserje es eyaculador precoz?" "Pues será lo único que hace rápido...". Y a ti te gustaría soltar:
-Pues sabéis que el jefe cuando tiene un orgasmo se pone bizco?
Pero te aguantas y te callas...Y en ese momento otra salta:
- Pues sabéis que el jefe tiene sífilis?
sé que no puedo dormir, porque siempre estoy soñando, en invierno con el sol, con las nubes en verano!