Hombre Dark, yo acepto una corrección siempre que me la den desde las bases del respeto, no me obliguen a ello, y siempre según el contexto de la situación. Te pongo un ejemplo:
-Estoy en el trabajo, cojo el teléfono y digo: Ostías, que pachaaaaaaa!!! Macho, cuanto tiempo!
Si en ese momento me dice mi compañera: Lucía, no creo que esa sea forma para hablar a un cliente, deberías decir "Alucons, buenos días, le atiende Lucía", se lo agradeceré toda la vida.
Si estoy en casa de una amiga, bebiendo vino (que casi nunca se da el caso

) y suelto: cagüen la puta villa, desde que se inventaron las mákinas de cortar chorizo y los bidés, ni el chorizo sabe a chorizo, ni el coño sabe a coño, y me corrigen para decirme que así no se pronuncia bidéts, pues encontes me mosqueo (si están toda la noche así, claro), porque claramente estoy de cachondeo total (vamos, mi estado natural).
Acepto las correcciones siempre y cuando vea que mi interlocutor las hace por mi bien, y en agradecimiento a ello, intento seguirlas. Y siempre desde las bases de no rechazar mi cultura (porque esos palabros manchegos son parte de mi cultura) ni mi personalidad.
No soy perfecto, nada lo intento, busco un camino que se una al tuyo para seguir juntos el resto. Mejor si no es recto, y que haya afecto, dame la mano, y si hay un bache, arreglamos el defecto.