"Hotel lichis", en agosto (como pronto).
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yeison
"Hotel lichis", en agosto (como pronto).
Aqui va una entrevista con el Lichis sacada de su propia web (que debe de ser www.lacabramecanica.com, pero no me acuerdo). Enresumiendo: en agosto puede que saque disco nuevo y quiere colaborar con el Robe y los Ojos de brujo, entre otros... Santa paciencia...
Y por fin, Lichis...
Supongo que lo primero es pediros perdón por no haber informado desde julio. En realidad, esta falta de información se debe a muchos factores. Podríamos resumir todo en que han pasado muchas (muchísimas) cosas y pocas (poquísimas) al mismo tiempo. Alguna colaboración, alguna aparición pública, algunos acontecimientos y, mientras tanto, el "niño" (o la "niña"), Hotel Lichis, ha ido creciendo. Por eso, y ante la impaciencia de muchos, decidimos llamar al artista, para saber, de primera mano, cómo va todo. Aquí van sus respuestas.
Primera pregunta... ¿Dónde te has metido? Es que desde tu despedida en la Rolling Stone, no sabemos qué ha sido de ti...
Pues me he mudado a Barcelona y he estado trabajando en las maquetas del disco. Durante el mes de junio estuve trabajando en las primeras maquetas en los locales de ensayo de La Nao, escribiendo y componiendo todo el tiempo. Estuve tocando y trabajando, sobre todo, para aprender a tocar instrumentos: tocando baterías, guitarras, teclados, contrabajo, guitarra española... En fin, que básicamente he estado trabajando mucho para el nuevo disco.
¿Y cómo va ese disco?
Soy un obseso de la perfección porque nunca termino por estar satisfecho del todo, pero bueno, también siento que el material que tengo es lo mejor que he tenido nunca. Siento que tengo muy buenas canciones, quizá porque nunca había compuesto tanto como ahora y tengo mejor nivel en el material que queda y eso es, al fin y al cabo, de lo que se trata. A fecha de hoy tengo nueve temas grabados que ya he presentado a la compañía, pero la idea es seguir maquetando porque, en principio, el disco se va a sacar en agosto y voy a aprovechar para seguir trabajando en el material que tengo para seguir descartando y quedarme con lo mejor.
¿Vamos a tener que esperar hasta agosto?
Supongo que sí, que habrá que esperar hasta esa fecha. Y supongo que sí, porque sigo trabajando en el disco, y para que la cosa salga como quiero necesito tener una total independencia creativa en cuestiones de tiempo.
¿Tienes decidido dónde lo vas a grabar?
Seguramente grabe algunas partes, sobre todo baterías en un estudio, y el resto en mi estudio de casa. El concepto que manejo para el disco es una concepción lo-fi, pero evitando que suene a casero en el peor sentido. Por eso hay instrumentos que necesitan de unas condiciones de estudio para que suenen como deben, pero el resto si que lo pretendo grabar en casa con Daniel Alcover. Cuando hayamos acabado eso entonces nos iremos a mezclar en algún estudio en Cataluña o en Euskadi.
¿Definiticamente el disco lo va a producir Dani Alcover?
El disco lo vamos a producir a medias entre Dani y yo. Conozco muy bien a Daniel Alcover y probablemente es uno de los mejores ingenieros de sonido que hay en este país. He trabajado con él en el disco de Outro Jazz, con El Combo Linga... y creo que podemos hacer cosas muy interesantes trabajando con él. Mi primera idea era producir yo sólo el disco, pero siento que todavía es un paso muy gordo para mí. Además está la idea de que quiero grabar yo todos los instrumentos (o casi todos, porque necesitaremos llamar a alguien para que toque aquellos instrumentos en los que yo me sienta muy limitado). Al ser ese el concepto de partida necesito tener la producción muy clara desde el principio y Dani me ofrece esa claridad en arreglos. Además es una persona muy eficiente a la hora de registrar lo que estás sacando del amplificador, es un verdadero experto en captar esos matices. A lo mejor hay alguien que no entiende esta elección, pero pienso que es un productor que probablemente no esté muy valorado en su justa medida. Desde su trabajo con Dover quizá ha pagado el quedarse un poco encasillado en eso y me parece un magnífico productor capaz de hacer muchísimas cosas.
¿A qué suena Hotel Lichis?
Lo que me está saliendo es bastante parecido al Cabrón en muchos aspectos. Tengo un material bastante difícil con algunas canciones complicadas en el sentido de que sorprenden a la gente que las está escuchando. Sobre todo hay muchos cambios de estilos de música. Por ejemplo estoy haciendo experimentos con esquemas más pop, jugando con ideas... Lo que sí que tengo muy claro es que el sonido es retro, básico, del rock español de los años sesenta y de principios de los setenta, de grupos como Smash, Guadalquivir, Bloque, Los Módulos... Sobre todo quiero tirarme a ese sonido y que las rumbas, por ejemplo, suenen a como las tocaba la banda de Peret en aquella época. Quiero hacer un disco bastante retro al nivel del sonido. Además estoy componiendo bastantes temas de rock, hay mucho rock pero también tratado con ese sonido sesentas-setentas, porque las eléctricas quiero que suenen a eso y que incluso los temas pop suenen a esa época y que se escuchen influencias de gente como Jimi Hendrix.
Entonces también es definitivo que lo vas a grabar tocándolo tú entero...
En principio voy a empezar de cero tirando yo sólo, maquetando para ver hasta dónde puedo llegar, viendo qué es lo que puedo alcanzar. Ya he grabado un tema entero con batería, teclado, guitarras... y el experimento ha resultado bastante bien. Y ahora mismo voy a participar en un homenaje a Serrat que grabaré esta semana y voy a hacerlo yo todo. Voy a ir probando a ver, y en la medida que vaya viendo que me falta algo o que yo no esté del todo contento pues iremos viendo. Cuento con la ventaja es que casi todo son instrumentos de cuerda: guitarra, bajo, contrabajo, piano... y me simplifica mucho mi condición de bajista. El dogma del que partimos es que no haya ningún arreglo que no sea capaz de tocar yo, para tratar de hacer un disco lo más honesto y lo más sencillo posible.
¿En qué sientes que beneficia al disco prescindir de otros músicos?
La razón fundamental es intentar de que mi música suene a lo que realmente yo siento que debe sonar. Hasta ahora he trabajado con grandes músicos pero siempre ha habido algún lapso entre lo que yo quería o como yo veía los temas, y lo que ellos me daban, probablemente porque yo tampoco he sido capaz de transmitir exactamente qué es lo que quería. Por ejemplo, en Vestidos de Domingo yo ya estaba intentando hacer algo con esquemas más lo-fi, como lo que escuchaba en los discos de Calexico, y buscaba hacer ese sonido, era justo lo que yo quería hacer, esa mezcla de música pop con folklore, y es algo que no se consigue en Vestidos. También hay muchas cosas de la movida que me gustan, intenciones y colores más punk que resultan muy difíciles de pedir a músicos que están muy rodados, que vienen de jazz fusión y de estilos más depurados. Y aunque estemos cerca de eso, porque en esta última gira, con gente como José Bruno, con Julián, con Candi... que son una maravilla, sí que lo he sentido casi, aún siento que puede simplificarse más. Quiero hacerlo mucho más sencillo con ese sentimiento más dilentante, y pienso que la única forma es hacerlo yo, porque quiero transmitir todo ese concepto desde la forma de interpretar y tocar los instrumentos. Quiero ese color y esa frescura de un intérprete aprendiz que está tocando y eso no se puede apreciar de otra forma.
¿Piensas ya en las colaboraciones?
Me gustaría mucho llamar a Julieta Venegas, porque tengo un tema para que metiese unos acordeones y unas voces. Me gustaría llamar a gente como Joaquín [Sabina] aunque no sé si se vendrá, si podrá... También quiero intentar colaborar con los Ojos de Brujo pero se me resisten porque les estoy buscando por aquí en Barcelona, y no logro dar con ellos. Y con el Robe, que me gustaría muchísimo y tengo un tema ya hecho que se lo mandaré porque me haría mucha ilusión trabajar con alguien a quien admiro tanto como es su caso. Aún así no está nada cerrado y lo mismo se gafan todos estos planes pero la verdad es que sí que me gustaría colaborar con otros artistas, aunque luego, ya digo, esto no quita que al final no pueda venir nadie.
¿Y qué tal por tu nueva tierra?
Tuve un pequeño incidente con el Ayuntamiento de Sabadell. Me ha resultado muy difícil encontrar locales de ensayo porque aquí la mitad de las cosas son municipales y eso hace que sea más complejo tener acceso a ciertos recursos. Tuve bastantes problemas con una gestora de Sabadell y con otra de Terrassa, pero afortunadamente ahora he entrado en contacto con una asociación privada de Sabadell que se llama Amic, una agrupación de músicos de aquí que lleva unos locales de ensayo y que está trabajando para hacer cosas, y me han cedido un local para un par de meses, en concreto un grupo de aquí que se llama Son Canalla. Han sido encantadores conmigo y me lo han puesto muy fácil porque la verdad es que lo estaba encontrando bastante difícil porque puede que muchos instrumentos los pueda tocar en casa pero sobre todo la batería es un instrumento que necesito un local porque estoy aprendiendo a tocar de una manera muy básica en un tiempo record y necesito de un local para poder dedicarle muchas horas. Gracias a esta gente, que ha sido un cielo, lo estoy consiguiendo.
Y todo eso siendo alguien que ha obtenido cierto reconocimiento...
El problema es que se trata muy mal a los músicos. Lo veo aquí y lo he visto en Madrid, quizá no tanto en Euskadi... Pero sí creo que hay una falta de respeto a los músicos. Y eso que yo no me puedo quejar porque la gente se ha portado conmigo muy bien, pero si es cierto que me he encontrado con la incomprensión de la gente de los Ayuntamientos, aunque también en honor a la verdad hay que reconocerles que al menos están involucrados en esto y eso les diferencia de sitios como Madrid en los que nadie de las administraciones se implica en estos temas salvo para salir en la foto y lavar su conciencia. También es que yo no intento aprovecharme de mi supuesta fama y no voy por ahí sacando pecho y diciendo: “oye, que soy el de La Cabra Mecánica”. También porque creo que esa fama en gran medida me ha perjudicado mucho y que mucha gente me conoce a consecuencia de errores como el tema de “No me llames iluso”. Y considero que fue un error porque fue un tema de promoción que ni siquiera se utilizó para dar alas al disco en directo, sino que fue casi al contrario. De repente me he convertido en un personaje conocido y reconocible, aunque no ha servido para que mi música llegue a más gente porque del último disco he vendido menos de la tercera parte que de Vestidos de Domingo. Para lo único que ha servido ha sido para romper el anonimato del Vestidos de Domingo, un disco que hizo que a la gente le sonase quién era yo pero sin que me identificasen completamente. Y este disco sí que me ha traído la fama pero es algo que a mí no me ha aportado nada porque sólo vivo la peor parte de esto, porque hace que la gente se te acerque no por lo que haces sino porque te han visto por la tele. Aunque también hay de todo, porque la fama me ha servido para que se acercase gente que me ha dado mucho cariño y probablemente gracias a la fama se me acercó la gente de Son Canalla y me echaron una mano. Y sí sirve para cosas buenas, pero tiene un lado muy chungo y hay que convivir con él y saber sobrellevarlo. Y no me estoy quejando de lo que me toca, sé que hay cosas mucho peores.
Sigo dándole vueltas a la fecha de agosto... ¿qué le decimos a todos los impacientes que arden en deseos de escuchar el quinto disco de La Cabra Mecánica?
Pues que tengan paciencia, que va a merecer la pena... La verdad es que me estoy dejando los huevos para hacerlo. De hecho siento que es la primera vez en mi vida que dejo tanto de mi para hacer un disco y que estoy trabajando con tanta ilusión y entregando tanta energía. Estoy viviendo mi mejor época a nivel personal y eso se está traduciendo en mis composiciones y es algo que se nota a nivel musical. Estoy trabajando ocho horas diarias con mucha ilusión y mojándome, tratando de hacer cosas nuevas, probando... Y siempre con la perspectiva de que esperamos que el disco salga para agosto, pero también te digo que si yo veo que el resultado no da la talla de lo que tiene que ser, pues me espero dos años. No tengo ninguna prisa, lo único que quiero es ofrecer lo mejor de mí y lo mejor de mi trabajo y que el resultado haga que la gente entienda y perciba todo ese esfuerzo.
Entonces de gira veraniega, ya ni hablamos...
Los conciertos cada vez me apetecen menos aunque sí que me apetece mucho lo de volver a tocar en bares. Estoy ahora con el contrabajo y he montado un trío de blues con el que estamos haciendo algo muy raro: cogemos clásicos del rock y los llevamos a un sonido más blues. Es como hacer la versión retro de una versión retro, cantando tipo Tom Waits, mientras toco el contrabajo y encima canto en inglés, lo que es todo un reto... [risas]. Y eso es lo que me apetece hacer en este momento. Ahora no me apetece volver a la carretera en el plan en el que se hicieron las dos últimas giras de La Cabra. Si vuelvo a hacer gira lo que quiero es salir de aquí y probar en Sudamérica o ir a Francia. Los bolos son algo que te corta mucho el desarrollo a nivel profesional y personal. Me he pasado tres años metido en una furgoneta y he tirado mi vida durante tres años y aquello casi me mata. Llevo en la carretera desde los veinte tacos recorriendo España de acá para allá y lo que quiero es hacer una gira más razonable, tocando lo justo y probando en otros sitios para poder llevar mi música a esos lugares. También quiero más tiempo para estudiar, para grabar... Me gustaría intentar hacer un disco instrumental como bajista y hacer cosas con Outro Jazz y con grupos de hip-hop, de jazz, de lo que salga... Intentar sacar discos y cumplir mi sueño de que Felicidad Producciones sea un subsello o una productora de verdad, hacer cosas. Muchos planes que exigen que el número de bolos sea el justo y razonable, sin pasarse.
Entonces no abandonas a los Outro...
No, en cuanto pueda tocaré con ellos lo que pasa es que ahora estando viviendo en Barcelona me resulta muy difícil trasladarme a Madrid para ir a tocar a un garito... Pero aún estoy vinculado y vamos a intentar por todos los medios sacar el disco, estamos ahí en conversaciones y creo que al final saldrá adelante. Y quiero grabar el segundo disco de Outro Jazz y el tercero...
Y por fin, Lichis...
Supongo que lo primero es pediros perdón por no haber informado desde julio. En realidad, esta falta de información se debe a muchos factores. Podríamos resumir todo en que han pasado muchas (muchísimas) cosas y pocas (poquísimas) al mismo tiempo. Alguna colaboración, alguna aparición pública, algunos acontecimientos y, mientras tanto, el "niño" (o la "niña"), Hotel Lichis, ha ido creciendo. Por eso, y ante la impaciencia de muchos, decidimos llamar al artista, para saber, de primera mano, cómo va todo. Aquí van sus respuestas.
Primera pregunta... ¿Dónde te has metido? Es que desde tu despedida en la Rolling Stone, no sabemos qué ha sido de ti...
Pues me he mudado a Barcelona y he estado trabajando en las maquetas del disco. Durante el mes de junio estuve trabajando en las primeras maquetas en los locales de ensayo de La Nao, escribiendo y componiendo todo el tiempo. Estuve tocando y trabajando, sobre todo, para aprender a tocar instrumentos: tocando baterías, guitarras, teclados, contrabajo, guitarra española... En fin, que básicamente he estado trabajando mucho para el nuevo disco.
¿Y cómo va ese disco?
Soy un obseso de la perfección porque nunca termino por estar satisfecho del todo, pero bueno, también siento que el material que tengo es lo mejor que he tenido nunca. Siento que tengo muy buenas canciones, quizá porque nunca había compuesto tanto como ahora y tengo mejor nivel en el material que queda y eso es, al fin y al cabo, de lo que se trata. A fecha de hoy tengo nueve temas grabados que ya he presentado a la compañía, pero la idea es seguir maquetando porque, en principio, el disco se va a sacar en agosto y voy a aprovechar para seguir trabajando en el material que tengo para seguir descartando y quedarme con lo mejor.
¿Vamos a tener que esperar hasta agosto?
Supongo que sí, que habrá que esperar hasta esa fecha. Y supongo que sí, porque sigo trabajando en el disco, y para que la cosa salga como quiero necesito tener una total independencia creativa en cuestiones de tiempo.
¿Tienes decidido dónde lo vas a grabar?
Seguramente grabe algunas partes, sobre todo baterías en un estudio, y el resto en mi estudio de casa. El concepto que manejo para el disco es una concepción lo-fi, pero evitando que suene a casero en el peor sentido. Por eso hay instrumentos que necesitan de unas condiciones de estudio para que suenen como deben, pero el resto si que lo pretendo grabar en casa con Daniel Alcover. Cuando hayamos acabado eso entonces nos iremos a mezclar en algún estudio en Cataluña o en Euskadi.
¿Definiticamente el disco lo va a producir Dani Alcover?
El disco lo vamos a producir a medias entre Dani y yo. Conozco muy bien a Daniel Alcover y probablemente es uno de los mejores ingenieros de sonido que hay en este país. He trabajado con él en el disco de Outro Jazz, con El Combo Linga... y creo que podemos hacer cosas muy interesantes trabajando con él. Mi primera idea era producir yo sólo el disco, pero siento que todavía es un paso muy gordo para mí. Además está la idea de que quiero grabar yo todos los instrumentos (o casi todos, porque necesitaremos llamar a alguien para que toque aquellos instrumentos en los que yo me sienta muy limitado). Al ser ese el concepto de partida necesito tener la producción muy clara desde el principio y Dani me ofrece esa claridad en arreglos. Además es una persona muy eficiente a la hora de registrar lo que estás sacando del amplificador, es un verdadero experto en captar esos matices. A lo mejor hay alguien que no entiende esta elección, pero pienso que es un productor que probablemente no esté muy valorado en su justa medida. Desde su trabajo con Dover quizá ha pagado el quedarse un poco encasillado en eso y me parece un magnífico productor capaz de hacer muchísimas cosas.
¿A qué suena Hotel Lichis?
Lo que me está saliendo es bastante parecido al Cabrón en muchos aspectos. Tengo un material bastante difícil con algunas canciones complicadas en el sentido de que sorprenden a la gente que las está escuchando. Sobre todo hay muchos cambios de estilos de música. Por ejemplo estoy haciendo experimentos con esquemas más pop, jugando con ideas... Lo que sí que tengo muy claro es que el sonido es retro, básico, del rock español de los años sesenta y de principios de los setenta, de grupos como Smash, Guadalquivir, Bloque, Los Módulos... Sobre todo quiero tirarme a ese sonido y que las rumbas, por ejemplo, suenen a como las tocaba la banda de Peret en aquella época. Quiero hacer un disco bastante retro al nivel del sonido. Además estoy componiendo bastantes temas de rock, hay mucho rock pero también tratado con ese sonido sesentas-setentas, porque las eléctricas quiero que suenen a eso y que incluso los temas pop suenen a esa época y que se escuchen influencias de gente como Jimi Hendrix.
Entonces también es definitivo que lo vas a grabar tocándolo tú entero...
En principio voy a empezar de cero tirando yo sólo, maquetando para ver hasta dónde puedo llegar, viendo qué es lo que puedo alcanzar. Ya he grabado un tema entero con batería, teclado, guitarras... y el experimento ha resultado bastante bien. Y ahora mismo voy a participar en un homenaje a Serrat que grabaré esta semana y voy a hacerlo yo todo. Voy a ir probando a ver, y en la medida que vaya viendo que me falta algo o que yo no esté del todo contento pues iremos viendo. Cuento con la ventaja es que casi todo son instrumentos de cuerda: guitarra, bajo, contrabajo, piano... y me simplifica mucho mi condición de bajista. El dogma del que partimos es que no haya ningún arreglo que no sea capaz de tocar yo, para tratar de hacer un disco lo más honesto y lo más sencillo posible.
¿En qué sientes que beneficia al disco prescindir de otros músicos?
La razón fundamental es intentar de que mi música suene a lo que realmente yo siento que debe sonar. Hasta ahora he trabajado con grandes músicos pero siempre ha habido algún lapso entre lo que yo quería o como yo veía los temas, y lo que ellos me daban, probablemente porque yo tampoco he sido capaz de transmitir exactamente qué es lo que quería. Por ejemplo, en Vestidos de Domingo yo ya estaba intentando hacer algo con esquemas más lo-fi, como lo que escuchaba en los discos de Calexico, y buscaba hacer ese sonido, era justo lo que yo quería hacer, esa mezcla de música pop con folklore, y es algo que no se consigue en Vestidos. También hay muchas cosas de la movida que me gustan, intenciones y colores más punk que resultan muy difíciles de pedir a músicos que están muy rodados, que vienen de jazz fusión y de estilos más depurados. Y aunque estemos cerca de eso, porque en esta última gira, con gente como José Bruno, con Julián, con Candi... que son una maravilla, sí que lo he sentido casi, aún siento que puede simplificarse más. Quiero hacerlo mucho más sencillo con ese sentimiento más dilentante, y pienso que la única forma es hacerlo yo, porque quiero transmitir todo ese concepto desde la forma de interpretar y tocar los instrumentos. Quiero ese color y esa frescura de un intérprete aprendiz que está tocando y eso no se puede apreciar de otra forma.
¿Piensas ya en las colaboraciones?
Me gustaría mucho llamar a Julieta Venegas, porque tengo un tema para que metiese unos acordeones y unas voces. Me gustaría llamar a gente como Joaquín [Sabina] aunque no sé si se vendrá, si podrá... También quiero intentar colaborar con los Ojos de Brujo pero se me resisten porque les estoy buscando por aquí en Barcelona, y no logro dar con ellos. Y con el Robe, que me gustaría muchísimo y tengo un tema ya hecho que se lo mandaré porque me haría mucha ilusión trabajar con alguien a quien admiro tanto como es su caso. Aún así no está nada cerrado y lo mismo se gafan todos estos planes pero la verdad es que sí que me gustaría colaborar con otros artistas, aunque luego, ya digo, esto no quita que al final no pueda venir nadie.
¿Y qué tal por tu nueva tierra?
Tuve un pequeño incidente con el Ayuntamiento de Sabadell. Me ha resultado muy difícil encontrar locales de ensayo porque aquí la mitad de las cosas son municipales y eso hace que sea más complejo tener acceso a ciertos recursos. Tuve bastantes problemas con una gestora de Sabadell y con otra de Terrassa, pero afortunadamente ahora he entrado en contacto con una asociación privada de Sabadell que se llama Amic, una agrupación de músicos de aquí que lleva unos locales de ensayo y que está trabajando para hacer cosas, y me han cedido un local para un par de meses, en concreto un grupo de aquí que se llama Son Canalla. Han sido encantadores conmigo y me lo han puesto muy fácil porque la verdad es que lo estaba encontrando bastante difícil porque puede que muchos instrumentos los pueda tocar en casa pero sobre todo la batería es un instrumento que necesito un local porque estoy aprendiendo a tocar de una manera muy básica en un tiempo record y necesito de un local para poder dedicarle muchas horas. Gracias a esta gente, que ha sido un cielo, lo estoy consiguiendo.
Y todo eso siendo alguien que ha obtenido cierto reconocimiento...
El problema es que se trata muy mal a los músicos. Lo veo aquí y lo he visto en Madrid, quizá no tanto en Euskadi... Pero sí creo que hay una falta de respeto a los músicos. Y eso que yo no me puedo quejar porque la gente se ha portado conmigo muy bien, pero si es cierto que me he encontrado con la incomprensión de la gente de los Ayuntamientos, aunque también en honor a la verdad hay que reconocerles que al menos están involucrados en esto y eso les diferencia de sitios como Madrid en los que nadie de las administraciones se implica en estos temas salvo para salir en la foto y lavar su conciencia. También es que yo no intento aprovecharme de mi supuesta fama y no voy por ahí sacando pecho y diciendo: “oye, que soy el de La Cabra Mecánica”. También porque creo que esa fama en gran medida me ha perjudicado mucho y que mucha gente me conoce a consecuencia de errores como el tema de “No me llames iluso”. Y considero que fue un error porque fue un tema de promoción que ni siquiera se utilizó para dar alas al disco en directo, sino que fue casi al contrario. De repente me he convertido en un personaje conocido y reconocible, aunque no ha servido para que mi música llegue a más gente porque del último disco he vendido menos de la tercera parte que de Vestidos de Domingo. Para lo único que ha servido ha sido para romper el anonimato del Vestidos de Domingo, un disco que hizo que a la gente le sonase quién era yo pero sin que me identificasen completamente. Y este disco sí que me ha traído la fama pero es algo que a mí no me ha aportado nada porque sólo vivo la peor parte de esto, porque hace que la gente se te acerque no por lo que haces sino porque te han visto por la tele. Aunque también hay de todo, porque la fama me ha servido para que se acercase gente que me ha dado mucho cariño y probablemente gracias a la fama se me acercó la gente de Son Canalla y me echaron una mano. Y sí sirve para cosas buenas, pero tiene un lado muy chungo y hay que convivir con él y saber sobrellevarlo. Y no me estoy quejando de lo que me toca, sé que hay cosas mucho peores.
Sigo dándole vueltas a la fecha de agosto... ¿qué le decimos a todos los impacientes que arden en deseos de escuchar el quinto disco de La Cabra Mecánica?
Pues que tengan paciencia, que va a merecer la pena... La verdad es que me estoy dejando los huevos para hacerlo. De hecho siento que es la primera vez en mi vida que dejo tanto de mi para hacer un disco y que estoy trabajando con tanta ilusión y entregando tanta energía. Estoy viviendo mi mejor época a nivel personal y eso se está traduciendo en mis composiciones y es algo que se nota a nivel musical. Estoy trabajando ocho horas diarias con mucha ilusión y mojándome, tratando de hacer cosas nuevas, probando... Y siempre con la perspectiva de que esperamos que el disco salga para agosto, pero también te digo que si yo veo que el resultado no da la talla de lo que tiene que ser, pues me espero dos años. No tengo ninguna prisa, lo único que quiero es ofrecer lo mejor de mí y lo mejor de mi trabajo y que el resultado haga que la gente entienda y perciba todo ese esfuerzo.
Entonces de gira veraniega, ya ni hablamos...
Los conciertos cada vez me apetecen menos aunque sí que me apetece mucho lo de volver a tocar en bares. Estoy ahora con el contrabajo y he montado un trío de blues con el que estamos haciendo algo muy raro: cogemos clásicos del rock y los llevamos a un sonido más blues. Es como hacer la versión retro de una versión retro, cantando tipo Tom Waits, mientras toco el contrabajo y encima canto en inglés, lo que es todo un reto... [risas]. Y eso es lo que me apetece hacer en este momento. Ahora no me apetece volver a la carretera en el plan en el que se hicieron las dos últimas giras de La Cabra. Si vuelvo a hacer gira lo que quiero es salir de aquí y probar en Sudamérica o ir a Francia. Los bolos son algo que te corta mucho el desarrollo a nivel profesional y personal. Me he pasado tres años metido en una furgoneta y he tirado mi vida durante tres años y aquello casi me mata. Llevo en la carretera desde los veinte tacos recorriendo España de acá para allá y lo que quiero es hacer una gira más razonable, tocando lo justo y probando en otros sitios para poder llevar mi música a esos lugares. También quiero más tiempo para estudiar, para grabar... Me gustaría intentar hacer un disco instrumental como bajista y hacer cosas con Outro Jazz y con grupos de hip-hop, de jazz, de lo que salga... Intentar sacar discos y cumplir mi sueño de que Felicidad Producciones sea un subsello o una productora de verdad, hacer cosas. Muchos planes que exigen que el número de bolos sea el justo y razonable, sin pasarse.
Entonces no abandonas a los Outro...
No, en cuanto pueda tocaré con ellos lo que pasa es que ahora estando viviendo en Barcelona me resulta muy difícil trasladarme a Madrid para ir a tocar a un garito... Pero aún estoy vinculado y vamos a intentar por todos los medios sacar el disco, estamos ahí en conversaciones y creo que al final saldrá adelante. Y quiero grabar el segundo disco de Outro Jazz y el tercero...
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{dml}
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Re: "Hotel lichis", en agosto (como pronto).
El Robe, Sabina, Ojos de Brujo y Julieta Venegas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Q SE DE PRISA POR DIOS!!! Q SALGA YA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
<<No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente>>
Virginia Woolf
MARDI GRAS, la revolución de los colores en Radio Distorsión
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miguel Angel
- fitipaldis.com #1

- Posts: 4770
- Joined: 06 Jun 2005, 22:04
- Location: en "Onos Baal". Entre fenicios y tartessicos
Parece ser, si no hay cambios de ultima hora, que el disco saldra finalmente el 3 de octubre. Esta sera la lista de canciones:
1. Ay, poeta.
2. La uña de la rumba.
3. Gracias por nada.
4. El malo de la pelicula.
5. Tu casa de Terrasa.
6. Como Penelope en la estacion del AVE.
7. A veces un cielo.
8. Pinocho.
9. El mundo ya no necesita otra cancion de amor.
10. Siesta.
11. Hotel Lichis.
12. Son las 13.14.
13. Antiheroe
1. Ay, poeta.
2. La uña de la rumba.
3. Gracias por nada.
4. El malo de la pelicula.
5. Tu casa de Terrasa.
6. Como Penelope en la estacion del AVE.
7. A veces un cielo.
8. Pinocho.
9. El mundo ya no necesita otra cancion de amor.
10. Siesta.
11. Hotel Lichis.
12. Son las 13.14.
13. Antiheroe
Es dificil decir que es imposible, cuando el sueño de ayer, puede ser la esperanza de hoy y la realidad de mañana... como los sentimientos, la evidencia se demuestra, no se proclama


miguel Angel wrote:Parece ser, si no hay cambios de ultima hora, que el disco saldra finalmente el 3 de octubre. Esta sera la lista de canciones:
1. Ay, poeta.
2. La uña de la rumba.
3. Gracias por nada.
4. El malo de la pelicula.
5. Tu casa de Terrasa.
6. Como Penelope en la estacion del AVE.
7. A veces un cielo.
8. Pinocho.
9. El mundo ya no necesita otra cancion de amor.
10. Siesta.
11. Hotel Lichis.
12. Son las 13.14.
13. Antiheroe
Como se retrasará unos dias, justo para mi cumpleaños jejeje, que grande!! dónde lo leiste???????? Se sabe algo de las colaboraciones???
Edito porque sale en su pagina web una entrevistilla nueva, de las colaboraciones esperadas nada
Last edited by maga on 04 Sep 2005, 11:41, edited 1 time in total.

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miguel Angel
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yeison
...
La conversación deviene en las colaboraciones que pudieron haber estado y que finalmente, por problemas de agenda o logística, no pudieron ser. Lichis habla de su estudio, de la inversión que ha llevado acabo para poder contar con un lugar al que piensa invitar a sus amigos y de la ventaja que supone contar con este tipo de tecnología en tu propio hogar. Le pedimos que nos desgrane el disco tema a tema y allá va su análisis…
01. Ay, poetas
En esta letra pretendía denunciar todos esos comentarios xenófobos que están presentes en las conversaciones a pie de calle y que se hacen, en principio, sin ninguna mala intención, pero que no dejan de tener mucha mala leche dentro. También habla un poco del momento que vivimos, en el que la gente está muy pendiente de la vida de los artistas, de los personajes públicos, de la vida del otro. Desde la ironía escribí una letra muy ácida pero que sin pretensiones de ajustar cuentas o de descargar mala baba, entre otras cosas, porque yo ya estoy muy harto de esa “mala baba” que descargan muchos. “Hay poetas” es un tema divertido en el que se pretende hablar de un tema bastante serio y que, espero, no ofenda a nadie porque el objetivo es hacer pensar a la gente. Estilísticamente es una medio rumba, medio mestizaje… Es un tema en el que he pensado en algunos compañeros de viaje que ya no están, grupos como Dusminguet o Hechos Contra el Decoro. Salvando, por supuesto, la distancia del compromiso que ellos han mostrado en su obra, que es algo que respeto y que por eso no me gustaría que nadie confundiese. Lo mío está hecho desde mi sentido del humor y mi manera de entender la música. Hay una colaboración de Rodrigo Llamazares, de ZIA, que ha metido un scratch vocal que ayuda a subir el tema.
02. La uña de la rumba
Es un tema que, estilísticamente, se acerca a mis influencias que tienen que ver con Martirio, Kilo Veneno o Pepín Tré, sobre todo. Es un tema que tiene un aire muy a son cubano, al primer rock latino… Un tema sencillo, de esos que me gusta hacer, con una letra un tanto tópica en la que se incluyen algunas frases pensando únicamente en la estética de la letra o de la melodía, muy en la tradición del bolero. Se recrea una atmósfera triste, evocadora y creo que la sonoridad ayuda a alcanzar ese estado de relativa melancolía.
03. Gracias por nada
Es mi tema favorito del disco. Es un tema de pop de toda la vida, de pop-rock americano… Txarras, teclista de La Vacazul, cuando lo estábamos grabando me decía que sonaba mucho a Elvis Costello. Reconozco que no es un artista al que haya seguido mucho, pero lo poco que he conocido de su obra me gusta mucho y quizá ese comentario me acerque a sus discos. En fin, que es un tema de pop rock sin más pretensiones. Odio la palabra, pero si quieres también podríamos decir que es “minimalista”. Es mi tema favorito del disco. Me gustaría que, en un futuro, la promoción de mis canciones hiciese más hincapié en este tipo de temas y que la gente se acercase a mi música más por estas canciones de ambiente pop que por mis temas más folclóricos o por las rumbas, que han sido un poco el estandarte de La Cabra hasta ahora. Para mi, las rumbas son un detalle más anecdótico, y quizá me sienta más orgulloso de mis composiciones en esta línea.
04. El malo de la película
Finalmente este corte va a ser el primer single del disco. Es una rumba muy bonita y seguro que hay gente que verá ecos de “La lista de la compra”. También habrá quien me lo eche en cara y diga que es un abuso de la fórmula y un intento de seguir en lo mismo. Para mi no es así. Para mi las rumbas son un detallito que siempre he metido en mis discos y es algo que llevo dentro, que siento muy propio y que me sirve para expresar alegría. También es una especie de motor, un acicate cuando compongo, porque son una explosión de felicidad que me sirven para intentar recuperar mi fe y mi esperanza en que este mundo sea un lugar más bello. En el estribillo hay un homenaje solapado al “My way”, una expresión vitalista de mis intentos de salirme con la mía a pesar de todos los errores y mis meteduras de pata. Me haría muy feliz si consigue hacer olvidar aquel intento patético de rumba que era “No me llames iluso”. En los coros colaboran Guille de El Combo Linga y Eva Durán y solo tengo buenas palabras para su colaboración. “El malo de la película” es una rumba catalana tradicional y muy basada en lo que había escuchado de Peret o de El Pescadilla. El arreglo está grabado tal y como se hacía en aquella época, con contrabajo y de una forma muy tradicional, que ya empezaba a odiar esas instrumentaciones de cliché con bajo y batería modernos.
05. Tu casa de Terrassa
Es un homenaje a los cantes de ida y vuelta, una especie de bulería o de guajira bastarda, pero sin intentar usurpar el terreno del flamenco y por eso me lo he traído a mi campo. Es un tema en el que se entremezclan, también, mis influencias de cuando tocaba en grupos de country y de blues. El resultado es algo muy en la línea de Martirio o Kiko Veneno. Es algo que siempre me sorprende cuando la canción está acabada porque nunca intento parecerme a ellos, pero cuando lo escucho acabado me doy cuenta de que otra vez salen mis maestros. Me cuesta mucho sustraerme de mis influencias, pero espero que el que escuche el disco perciba también la intención deliberada de hacer algo personal y propio, con una voz verdaderamente diferente. Es un tema divertido y sentido, para mi, personalmente, muy bonito.
06. Como Penélope en la estación del AVE
En este tema me voy al pop más inglés, de atmósfera Beatles, que Dios me perdone por ello. A nivel de instrumentación a mi me suena muy a producción de Paul Weller, a un sonido muy Ocean Colour Scene, otro grupo al que admiro profundamente. Es, con “Gracias con nada”, otro de los temas en los que he tocado prácticamente todos los instrumentos a excepción del piano (que lo metió Raúl Patiño). La letra mezcla el humor con un ambiente melodramático y es uno de los temas favoritos de casi todos a los que les he puesto el disco aunque no creo que nunca sea single porque no creo que ni la compañía ni los medios apuesten por algo mío que no les recuerde a “Vestido de domingos”. Personalmente creo que entronca con “El día de tu boda”, del disco anterior, y que personalmente creo que es uno de los mejores temas que he escrito en mi vida.
07. A veces un cielo
Es una canción que compuse para el penúltimo disco de Luz Casal. Lo compuse con un tempo de bolero rumba y Luz y Tino di Geraldo [productor del disco de Luz Casal] se lo llevaron a un contexto de rock. La versión me gustó mucho, pero me quedé con ganas de hacerla a mi manera. Incluirla en el disco es, sobre todo, un homenaje y una forma de agradecimiento a Luz Casal. Que alguien como ella confiase en mí y me llamase para que le hiciese un tema, es algo muy importante. Me gustaría que esto apareciera porque yo suelo ser bastante poco detallista y no la llamé ni le di mi agradecimiento de forma explícita. Sirva esto también como advertencia a la gente que me conozca, me cuesta hacer este tipo de cosas. Y aunque no lo haga, sí que siempre tengo un rincón en mi corazón para la gente a la que quiero y que tanto me ha ayudado.
08. Pinocho
Es mi tema más “Tom Waits”, por decirlo de alguna manera. Pertenece a ese tipo de temas en los que mi voz puede recordar más a Tom Waits o a Roberto Iniesta. También es un tema que guarda bastante relación con los temas de los Kikes, Kike Babas y Kike Turrón de King Putreak. Es mi tema de Folk-punk vallecano, un tema que compuse pensando en las muchas noches pasadas en el Jimmy Jazz y creo que es un tema bastante divertido. Es otro de mis favoritos del disco. Parte de la compañía lo quería como single, pero claro, el contenido es lo suficientemente heavy como para desaconsejarlo desde un punto de vista de radios. Supongo que recordará bastante a “La fábula del hombre lobo y la mujer pantera”, a mis temas más gamberros, digamos.
09. El mundo ya no necesita otra canción de amor
Es un reagge, y la letra es un homenaje a la mujer de calle alejada de la mujer más glamourosa, a la chica de barrio que pueda haber en cualquier ciudad. Es una letra con bastante ironía y pediría a la gente que no viese cosas donde no las hay, porque en ocasiones me han acusado de ser sexista en mis letras. Así que antes de hacer juicios de valor pido a todo el mundo que escuche dos veces la letra y trate de leer entre líneas para ver qué es lo que dice la canción. Es un tema simplemente divertido al que guardo un cariño especial porque cuando toqué en el homenaje a las víctimas del 11M en el Pozo del Tío Raimundo, la toqué a continuación del tema que compuse sobre el atentado. Era una forma de introducir una nota de color un tanto optimista en una situación en la que había tanto dolor y tanta tragedia, para distender el ambiente y como homenaje a la gente de barrio que lucha para salir adelante.
10. Siesta
Es un tema bastante freaky en el que se pueden encontrar influencias de Blur o de Elastica. Un tema de pop contenido en un formato que camina hacia el punk y es otro tema muy divertido que también es de mis favoritos.
11. Hotel Lichis
Mario, cantante de Outro Jazz, me dijo cuando lo escuchó: “¿Qué cojones haces tú cantando esto? En el próximo disco de Outro Jazz me voy yo a poner a cantar rumbas…”. Y puede que haya una influencia de Outro y de Mario, aunque no haya surgido de una manera buscada. He trabajado mucho con ellos y puede que algo se note… siempre salvando las distancias de calidad, a su favor, por supuesto. Esto es un tema de folk, pop… con una letra rapeada. No es hip hop y creo que es importante distinguir estas cosas porque creo que hay mucha valía y mucho talento en el movimiento del hip hop y es necesario que no se mezclen cosas. No querría que la gente viese que intento aprovecharme oportunistamente de este rollo porque yo lo distingo claramente y lo mío no es hip hop, entre otras cosas porque respeto muchísimo ese estilo y esos artistas, que me parecen la hostia. Es un tema en el que se habla de renacer de las cenizas…
12. Son las 13:14
Es un tema bastante punk. Cuando lo grabé en la maqueta, la voz me sonaba bastante al Robe que considero una influencia fundamental para mi, pero quería salir de ahí para intentar hacer algo más personal. El sonido puede recordar al punk garagero o al heavy punk que se hace ahora.
13. Antihéroe
Es el tema que cierra el disco y también es un tema de pop. No está hecho con influencia de The Verve pero puede que recuerde un poco esas atmósferas. Es un tema en el que hay bastante autocrítica y en el que hago un repaso.
Antes de despedirnos hablamos del directo. Le apetece mucho volver a tocar en directo pero no tanto lo de embarcarse en una gira interminable (algo que, nos tememos, volverá a hacer). Aún no tiene claro quién le acompañará en esta gira y se vestirá con la piel de La Cabra Mecánica esta temporada. Tampoco tiene decidido cuál será el repertorio (en el futuro le gustaría que fuese una elección democrática a través de la página web). Un apunte de última hora. Esta semana Bunbury ha anunciado que se retira temporalmente y quiere dejar constancia de que la noticia le ha consternado: “Es alguien inspirado e inspirado”. A él se le acerca el momento de volver a someter sus temas nuevos al veredicto del público. Desde luego el capital musical con el que cuenta debería dejarle dormir muy tranquilo…
Ahí dejo eso (es que mira que usar Explorer... xD).
Un saludo PEÑA...
01. Ay, poetas
En esta letra pretendía denunciar todos esos comentarios xenófobos que están presentes en las conversaciones a pie de calle y que se hacen, en principio, sin ninguna mala intención, pero que no dejan de tener mucha mala leche dentro. También habla un poco del momento que vivimos, en el que la gente está muy pendiente de la vida de los artistas, de los personajes públicos, de la vida del otro. Desde la ironía escribí una letra muy ácida pero que sin pretensiones de ajustar cuentas o de descargar mala baba, entre otras cosas, porque yo ya estoy muy harto de esa “mala baba” que descargan muchos. “Hay poetas” es un tema divertido en el que se pretende hablar de un tema bastante serio y que, espero, no ofenda a nadie porque el objetivo es hacer pensar a la gente. Estilísticamente es una medio rumba, medio mestizaje… Es un tema en el que he pensado en algunos compañeros de viaje que ya no están, grupos como Dusminguet o Hechos Contra el Decoro. Salvando, por supuesto, la distancia del compromiso que ellos han mostrado en su obra, que es algo que respeto y que por eso no me gustaría que nadie confundiese. Lo mío está hecho desde mi sentido del humor y mi manera de entender la música. Hay una colaboración de Rodrigo Llamazares, de ZIA, que ha metido un scratch vocal que ayuda a subir el tema.
02. La uña de la rumba
Es un tema que, estilísticamente, se acerca a mis influencias que tienen que ver con Martirio, Kilo Veneno o Pepín Tré, sobre todo. Es un tema que tiene un aire muy a son cubano, al primer rock latino… Un tema sencillo, de esos que me gusta hacer, con una letra un tanto tópica en la que se incluyen algunas frases pensando únicamente en la estética de la letra o de la melodía, muy en la tradición del bolero. Se recrea una atmósfera triste, evocadora y creo que la sonoridad ayuda a alcanzar ese estado de relativa melancolía.
03. Gracias por nada
Es mi tema favorito del disco. Es un tema de pop de toda la vida, de pop-rock americano… Txarras, teclista de La Vacazul, cuando lo estábamos grabando me decía que sonaba mucho a Elvis Costello. Reconozco que no es un artista al que haya seguido mucho, pero lo poco que he conocido de su obra me gusta mucho y quizá ese comentario me acerque a sus discos. En fin, que es un tema de pop rock sin más pretensiones. Odio la palabra, pero si quieres también podríamos decir que es “minimalista”. Es mi tema favorito del disco. Me gustaría que, en un futuro, la promoción de mis canciones hiciese más hincapié en este tipo de temas y que la gente se acercase a mi música más por estas canciones de ambiente pop que por mis temas más folclóricos o por las rumbas, que han sido un poco el estandarte de La Cabra hasta ahora. Para mi, las rumbas son un detalle más anecdótico, y quizá me sienta más orgulloso de mis composiciones en esta línea.
04. El malo de la película
Finalmente este corte va a ser el primer single del disco. Es una rumba muy bonita y seguro que hay gente que verá ecos de “La lista de la compra”. También habrá quien me lo eche en cara y diga que es un abuso de la fórmula y un intento de seguir en lo mismo. Para mi no es así. Para mi las rumbas son un detallito que siempre he metido en mis discos y es algo que llevo dentro, que siento muy propio y que me sirve para expresar alegría. También es una especie de motor, un acicate cuando compongo, porque son una explosión de felicidad que me sirven para intentar recuperar mi fe y mi esperanza en que este mundo sea un lugar más bello. En el estribillo hay un homenaje solapado al “My way”, una expresión vitalista de mis intentos de salirme con la mía a pesar de todos los errores y mis meteduras de pata. Me haría muy feliz si consigue hacer olvidar aquel intento patético de rumba que era “No me llames iluso”. En los coros colaboran Guille de El Combo Linga y Eva Durán y solo tengo buenas palabras para su colaboración. “El malo de la película” es una rumba catalana tradicional y muy basada en lo que había escuchado de Peret o de El Pescadilla. El arreglo está grabado tal y como se hacía en aquella época, con contrabajo y de una forma muy tradicional, que ya empezaba a odiar esas instrumentaciones de cliché con bajo y batería modernos.
05. Tu casa de Terrassa
Es un homenaje a los cantes de ida y vuelta, una especie de bulería o de guajira bastarda, pero sin intentar usurpar el terreno del flamenco y por eso me lo he traído a mi campo. Es un tema en el que se entremezclan, también, mis influencias de cuando tocaba en grupos de country y de blues. El resultado es algo muy en la línea de Martirio o Kiko Veneno. Es algo que siempre me sorprende cuando la canción está acabada porque nunca intento parecerme a ellos, pero cuando lo escucho acabado me doy cuenta de que otra vez salen mis maestros. Me cuesta mucho sustraerme de mis influencias, pero espero que el que escuche el disco perciba también la intención deliberada de hacer algo personal y propio, con una voz verdaderamente diferente. Es un tema divertido y sentido, para mi, personalmente, muy bonito.
06. Como Penélope en la estación del AVE
En este tema me voy al pop más inglés, de atmósfera Beatles, que Dios me perdone por ello. A nivel de instrumentación a mi me suena muy a producción de Paul Weller, a un sonido muy Ocean Colour Scene, otro grupo al que admiro profundamente. Es, con “Gracias con nada”, otro de los temas en los que he tocado prácticamente todos los instrumentos a excepción del piano (que lo metió Raúl Patiño). La letra mezcla el humor con un ambiente melodramático y es uno de los temas favoritos de casi todos a los que les he puesto el disco aunque no creo que nunca sea single porque no creo que ni la compañía ni los medios apuesten por algo mío que no les recuerde a “Vestido de domingos”. Personalmente creo que entronca con “El día de tu boda”, del disco anterior, y que personalmente creo que es uno de los mejores temas que he escrito en mi vida.
07. A veces un cielo
Es una canción que compuse para el penúltimo disco de Luz Casal. Lo compuse con un tempo de bolero rumba y Luz y Tino di Geraldo [productor del disco de Luz Casal] se lo llevaron a un contexto de rock. La versión me gustó mucho, pero me quedé con ganas de hacerla a mi manera. Incluirla en el disco es, sobre todo, un homenaje y una forma de agradecimiento a Luz Casal. Que alguien como ella confiase en mí y me llamase para que le hiciese un tema, es algo muy importante. Me gustaría que esto apareciera porque yo suelo ser bastante poco detallista y no la llamé ni le di mi agradecimiento de forma explícita. Sirva esto también como advertencia a la gente que me conozca, me cuesta hacer este tipo de cosas. Y aunque no lo haga, sí que siempre tengo un rincón en mi corazón para la gente a la que quiero y que tanto me ha ayudado.
08. Pinocho
Es mi tema más “Tom Waits”, por decirlo de alguna manera. Pertenece a ese tipo de temas en los que mi voz puede recordar más a Tom Waits o a Roberto Iniesta. También es un tema que guarda bastante relación con los temas de los Kikes, Kike Babas y Kike Turrón de King Putreak. Es mi tema de Folk-punk vallecano, un tema que compuse pensando en las muchas noches pasadas en el Jimmy Jazz y creo que es un tema bastante divertido. Es otro de mis favoritos del disco. Parte de la compañía lo quería como single, pero claro, el contenido es lo suficientemente heavy como para desaconsejarlo desde un punto de vista de radios. Supongo que recordará bastante a “La fábula del hombre lobo y la mujer pantera”, a mis temas más gamberros, digamos.
09. El mundo ya no necesita otra canción de amor
Es un reagge, y la letra es un homenaje a la mujer de calle alejada de la mujer más glamourosa, a la chica de barrio que pueda haber en cualquier ciudad. Es una letra con bastante ironía y pediría a la gente que no viese cosas donde no las hay, porque en ocasiones me han acusado de ser sexista en mis letras. Así que antes de hacer juicios de valor pido a todo el mundo que escuche dos veces la letra y trate de leer entre líneas para ver qué es lo que dice la canción. Es un tema simplemente divertido al que guardo un cariño especial porque cuando toqué en el homenaje a las víctimas del 11M en el Pozo del Tío Raimundo, la toqué a continuación del tema que compuse sobre el atentado. Era una forma de introducir una nota de color un tanto optimista en una situación en la que había tanto dolor y tanta tragedia, para distender el ambiente y como homenaje a la gente de barrio que lucha para salir adelante.
10. Siesta
Es un tema bastante freaky en el que se pueden encontrar influencias de Blur o de Elastica. Un tema de pop contenido en un formato que camina hacia el punk y es otro tema muy divertido que también es de mis favoritos.
11. Hotel Lichis
Mario, cantante de Outro Jazz, me dijo cuando lo escuchó: “¿Qué cojones haces tú cantando esto? En el próximo disco de Outro Jazz me voy yo a poner a cantar rumbas…”. Y puede que haya una influencia de Outro y de Mario, aunque no haya surgido de una manera buscada. He trabajado mucho con ellos y puede que algo se note… siempre salvando las distancias de calidad, a su favor, por supuesto. Esto es un tema de folk, pop… con una letra rapeada. No es hip hop y creo que es importante distinguir estas cosas porque creo que hay mucha valía y mucho talento en el movimiento del hip hop y es necesario que no se mezclen cosas. No querría que la gente viese que intento aprovecharme oportunistamente de este rollo porque yo lo distingo claramente y lo mío no es hip hop, entre otras cosas porque respeto muchísimo ese estilo y esos artistas, que me parecen la hostia. Es un tema en el que se habla de renacer de las cenizas…
12. Son las 13:14
Es un tema bastante punk. Cuando lo grabé en la maqueta, la voz me sonaba bastante al Robe que considero una influencia fundamental para mi, pero quería salir de ahí para intentar hacer algo más personal. El sonido puede recordar al punk garagero o al heavy punk que se hace ahora.
13. Antihéroe
Es el tema que cierra el disco y también es un tema de pop. No está hecho con influencia de The Verve pero puede que recuerde un poco esas atmósferas. Es un tema en el que hay bastante autocrítica y en el que hago un repaso.
Antes de despedirnos hablamos del directo. Le apetece mucho volver a tocar en directo pero no tanto lo de embarcarse en una gira interminable (algo que, nos tememos, volverá a hacer). Aún no tiene claro quién le acompañará en esta gira y se vestirá con la piel de La Cabra Mecánica esta temporada. Tampoco tiene decidido cuál será el repertorio (en el futuro le gustaría que fuese una elección democrática a través de la página web). Un apunte de última hora. Esta semana Bunbury ha anunciado que se retira temporalmente y quiere dejar constancia de que la noticia le ha consternado: “Es alguien inspirado e inspirado”. A él se le acerca el momento de volver a someter sus temas nuevos al veredicto del público. Desde luego el capital musical con el que cuenta debería dejarle dormir muy tranquilo…
Ahí dejo eso (es que mira que usar Explorer... xD).
Un saludo PEÑA...
...
Te pongo también la entrevista, que me la he dejado atrás.
Un año aprendiendo a tocar la batería, perfeccionando la guitarra y el piano. Un año de cambios. De imposibles giros a la izquierda, a la derecha, de caídas y de muchos “vuelta a empezar”. Doce meses duros, de travesía en el desierto que concluyen con un feliz anuncio: “Hotel Lichis. Próxima inauguración: 3 de octubre”.
Y es que este quinto disco de La Cabra Mecánica ha sido, quizá el más duro. Quizá, también, el que siempre ha estado más claro en la cabeza de su artífice. A la semana siguiente de grabar “Ni jaulas, ni peceras” ya le contaba a quién le quisiese escuchar, que el siguiente sería un disco fresco, directo, accesible, desnudo…
Para alcanzar ese sonido, Lichis ha tenido que trabajar duro: componer, arreglar, tocar… Un verdadero tour de force del que ha salido victorioso, un arduo trabajo para el que ha encontrado la mano cómplice de Dani Alcover, coproductor del disco a medias con el propio Lichis, con el que ya había trabajado en otros proyectos (El Combo Linga, Outro Jazz…). Dani se trasladó a vivir Barcelona durante un mes para trabajar en su estudio. Allí se ha grabado el disco, con la tranquilidad de no tener fechas ni prisas, con la comodidad de disponer de tiempo para hacer pruebas, para jugar, para experimentar…
Lo cierto es que, canción a canción, el resultado habla por sí solo. Volvemos a encontrarnos con otro disco de La Cabra Mecánica, coherente con la línea establecida por la discografía anterior, pero, cuando parecía que no iba a ser posible, un punto por encima. De nuevo un disco en el que se exploran estilos sin ningún complejo ni idea preconcebida, pero en el que se percibe un sonido completamente diferente. De nuevo una colección de temas que enganchan desde la primera escucha, pero con unas letras que marcarán un antes y un después en la producción de su autor. De nuevo La Cabra Mecánica en su máximo esplendor, pero en el que la libertad de movimiento se aprecia en cada matiz.
Escuchado el disco ya terminado y apunto de mandarse a fabricar… ¿Se diferencia mucho de lo que querías que fuese?
Digamos que el resultado es algo que se parece bastante a lo que en principio quería hacer. Supongo que es la experiencia y que, a medida que vas haciendo discos, vas afinando y sabes con más claridad qué es lo que quieres y cómo lo tienes que hacer. Siento que con este disco he conseguido ir por caminos, sobre todo en la parte musical, por los que me gustaría continuar en el futuro y como valoración general estoy bastante contento con como ha salido todo.
Sin embargo siempre habías defendido que este sería tu disco más arriesgado a nivel de arreglos y producción…
Si no ha sido así es, fundamentalmente, porque las canciones pedían un tratamiento como el que finalmente le hemos dado. De alguna forma hay un espacio entre lo que pretendo hacer y mi manera de componer, que me lleva a converger en lugares bastante convencionales. Pero bueno, desde el punto de vista de los arreglos creo que sí se ha llegado a prescindir de todo tipo de virtuosismo y he logrado ese punto de sencillez que buscaba. No hay notas de más, no hay apenas solos y sí contrapuntos a las melodías con otros instrumentos. También en la filosofía del sonido hemos apostado por cosas bastante sencillas. De alguna forma sí se parece a esa idea “lo-fi” que tenía. Supongo que, en el futuro, si encuentro las canciones adecuadas y si evoluciono hacia un estilo de concepción más personal, quizá sí que pueda arriesgar aún más sin que se desvirtúe el mensaje de las canciones.
¿Cómo ha sido la experiencia de grabar sólo y en qué medida ha beneficiado al resultado final?
Sobre todo, lo que más me ha gustado de esta experiencia ha sido que he podido hacer cosas que probablemente no me hubiera atrevido a pedir a ningún músico. Por ejemplo, hay músicos que consideran un crimen meter una tríada mayor, que es un acorde muy básico y dudo que lo hiciesen sin tener que discutirlo. Es ese punto que se escucha en los discos, que interpretas de forma natural pero en el que se percibe contención, como si que sus capacidades están muy por encima y que si no se escuchan es porque se están frenando. Yo no buscaba eso para este disco. Se trataba de recuperar ese sonido más básico y tenso, carente de virtuosismo, de crear una atmósfera sin ningún tipo de implicación más allá que la propia implícita en las canciones; algo muy fácil, que descargase los arreglos. Siempre he defendido que una canción es la suma de letra y música y en muchas ocasiones ese concepto se ve entorpecido por un deseo de sonar excesivamente complicado. Pienso que los arreglos no tienen que ser sino un apoyo, porque lo verdaderamente importante son las canciones. También he de decir que he contado con otros músicos dónde mis limitaciones me han impedido llegar, pero también les he dirigido mucho pidiéndoles que, casi, tocasen nota por nota. En ese sentido me he entendido muy bien con Daniel Alcover. Dani no es un productor al uso que mantenga una distancia entre productor y artista, es alguien que se implica, que escucha los discos que te gustan, que se acerca a tus expectativas… Es una persona muy abierta y ha entendido qué es lo que yo quería. Hasta ahora he trabajado de forma que se escuchaba siempre mi opinión, pero la última palabra, la última decisión la tomaba siempre el productor o el músico, y en este disco sí que me he implicado mucho en esa toma de decisiones.
¿Cuánto tiempo ha llevado la grabación del disco?
Lo que ha sido la grabación en sí, ha sido casi un mes y medio. Ha sido un proceso relativamente largo porque me he tenido que enfrentar a nuevos instrumentos y estudiar y trabajar duro para poder sacar adelante los arreglos. Se trataba de obtener un sonido fresco y directo que, paradójicamente, ha sido más complicado de obtener. Como no teníamos la prisa de trabajar en un estudio ajeno, también hemos tenido más tiempo para probar cosas e investigar otras posibilidades. Visto con perspectiva, tampoco ha sido tanto tiempo, porque, además del disco, hemos grabado otras tres canciones (un par de homenajes y una versión para un programa de televisión), así que al final han sido unas dieciséis canciones en total, y el ritmo de trabajo ha sido bastante alto. Las mezclas han sido un proceso más o menos rápido, al final se hicieron en unos doce días en los estudios Infinity de Madrid y ya sólo queda la masterización, así que, en total, han sido unos dos o tres meses.
¿Cómo presentarías el disco a un fan de La Cabra Mecánica?
Básicamente como otro disco de La Cabra Mecánica. Quizá han sido los fans quienes han establecido diferencias entre los discos principalmente teniendo como criterio la repercusión comercial de los mismos. Yo, particularmente, creo que mis cuatro discos anteriores tienen bastante coherencia. Insisto en que habrá quien insista en ver diferencias y me lo quiera discutir, pero, para mí, si es cierto que hay una línea estilística más o menos coherente. En este disco yo escucho cosas de “Cuando me suenan las tripas”, de “Cabrón”, de “Vestidos de domingo”… y también escucho cosas nuevas que apuntan hacia otra dirección. Los temas de apunte más folclórico o más popular están hechos de una manera muy purista y muy sencilla, con algunos ecos de pop. Hay también temas de rock de corte muy clásico… Sobre todo se ha tratado de llevar al sonido del disco los estilos desde un punto de vista muy directo y sin adulteración de ningún tipo.
La conversación deviene en las colaboraciones que pudieron haber estado y que finalmente, por problemas de agenda o logística, no pudieron ser. Lichis habla de su estudio, de la inversión que ha llevado acabo para poder contar con un lugar al que piensa invitar a sus amigos y de la ventaja que supone contar con este tipo de tecnología en tu propio hogar.
Todo esto sacado de www.lacabramecanica.com.
Un saludo PEÑA...
Un año aprendiendo a tocar la batería, perfeccionando la guitarra y el piano. Un año de cambios. De imposibles giros a la izquierda, a la derecha, de caídas y de muchos “vuelta a empezar”. Doce meses duros, de travesía en el desierto que concluyen con un feliz anuncio: “Hotel Lichis. Próxima inauguración: 3 de octubre”.
Y es que este quinto disco de La Cabra Mecánica ha sido, quizá el más duro. Quizá, también, el que siempre ha estado más claro en la cabeza de su artífice. A la semana siguiente de grabar “Ni jaulas, ni peceras” ya le contaba a quién le quisiese escuchar, que el siguiente sería un disco fresco, directo, accesible, desnudo…
Para alcanzar ese sonido, Lichis ha tenido que trabajar duro: componer, arreglar, tocar… Un verdadero tour de force del que ha salido victorioso, un arduo trabajo para el que ha encontrado la mano cómplice de Dani Alcover, coproductor del disco a medias con el propio Lichis, con el que ya había trabajado en otros proyectos (El Combo Linga, Outro Jazz…). Dani se trasladó a vivir Barcelona durante un mes para trabajar en su estudio. Allí se ha grabado el disco, con la tranquilidad de no tener fechas ni prisas, con la comodidad de disponer de tiempo para hacer pruebas, para jugar, para experimentar…
Lo cierto es que, canción a canción, el resultado habla por sí solo. Volvemos a encontrarnos con otro disco de La Cabra Mecánica, coherente con la línea establecida por la discografía anterior, pero, cuando parecía que no iba a ser posible, un punto por encima. De nuevo un disco en el que se exploran estilos sin ningún complejo ni idea preconcebida, pero en el que se percibe un sonido completamente diferente. De nuevo una colección de temas que enganchan desde la primera escucha, pero con unas letras que marcarán un antes y un después en la producción de su autor. De nuevo La Cabra Mecánica en su máximo esplendor, pero en el que la libertad de movimiento se aprecia en cada matiz.
Escuchado el disco ya terminado y apunto de mandarse a fabricar… ¿Se diferencia mucho de lo que querías que fuese?
Digamos que el resultado es algo que se parece bastante a lo que en principio quería hacer. Supongo que es la experiencia y que, a medida que vas haciendo discos, vas afinando y sabes con más claridad qué es lo que quieres y cómo lo tienes que hacer. Siento que con este disco he conseguido ir por caminos, sobre todo en la parte musical, por los que me gustaría continuar en el futuro y como valoración general estoy bastante contento con como ha salido todo.
Sin embargo siempre habías defendido que este sería tu disco más arriesgado a nivel de arreglos y producción…
Si no ha sido así es, fundamentalmente, porque las canciones pedían un tratamiento como el que finalmente le hemos dado. De alguna forma hay un espacio entre lo que pretendo hacer y mi manera de componer, que me lleva a converger en lugares bastante convencionales. Pero bueno, desde el punto de vista de los arreglos creo que sí se ha llegado a prescindir de todo tipo de virtuosismo y he logrado ese punto de sencillez que buscaba. No hay notas de más, no hay apenas solos y sí contrapuntos a las melodías con otros instrumentos. También en la filosofía del sonido hemos apostado por cosas bastante sencillas. De alguna forma sí se parece a esa idea “lo-fi” que tenía. Supongo que, en el futuro, si encuentro las canciones adecuadas y si evoluciono hacia un estilo de concepción más personal, quizá sí que pueda arriesgar aún más sin que se desvirtúe el mensaje de las canciones.
¿Cómo ha sido la experiencia de grabar sólo y en qué medida ha beneficiado al resultado final?
Sobre todo, lo que más me ha gustado de esta experiencia ha sido que he podido hacer cosas que probablemente no me hubiera atrevido a pedir a ningún músico. Por ejemplo, hay músicos que consideran un crimen meter una tríada mayor, que es un acorde muy básico y dudo que lo hiciesen sin tener que discutirlo. Es ese punto que se escucha en los discos, que interpretas de forma natural pero en el que se percibe contención, como si que sus capacidades están muy por encima y que si no se escuchan es porque se están frenando. Yo no buscaba eso para este disco. Se trataba de recuperar ese sonido más básico y tenso, carente de virtuosismo, de crear una atmósfera sin ningún tipo de implicación más allá que la propia implícita en las canciones; algo muy fácil, que descargase los arreglos. Siempre he defendido que una canción es la suma de letra y música y en muchas ocasiones ese concepto se ve entorpecido por un deseo de sonar excesivamente complicado. Pienso que los arreglos no tienen que ser sino un apoyo, porque lo verdaderamente importante son las canciones. También he de decir que he contado con otros músicos dónde mis limitaciones me han impedido llegar, pero también les he dirigido mucho pidiéndoles que, casi, tocasen nota por nota. En ese sentido me he entendido muy bien con Daniel Alcover. Dani no es un productor al uso que mantenga una distancia entre productor y artista, es alguien que se implica, que escucha los discos que te gustan, que se acerca a tus expectativas… Es una persona muy abierta y ha entendido qué es lo que yo quería. Hasta ahora he trabajado de forma que se escuchaba siempre mi opinión, pero la última palabra, la última decisión la tomaba siempre el productor o el músico, y en este disco sí que me he implicado mucho en esa toma de decisiones.
¿Cuánto tiempo ha llevado la grabación del disco?
Lo que ha sido la grabación en sí, ha sido casi un mes y medio. Ha sido un proceso relativamente largo porque me he tenido que enfrentar a nuevos instrumentos y estudiar y trabajar duro para poder sacar adelante los arreglos. Se trataba de obtener un sonido fresco y directo que, paradójicamente, ha sido más complicado de obtener. Como no teníamos la prisa de trabajar en un estudio ajeno, también hemos tenido más tiempo para probar cosas e investigar otras posibilidades. Visto con perspectiva, tampoco ha sido tanto tiempo, porque, además del disco, hemos grabado otras tres canciones (un par de homenajes y una versión para un programa de televisión), así que al final han sido unas dieciséis canciones en total, y el ritmo de trabajo ha sido bastante alto. Las mezclas han sido un proceso más o menos rápido, al final se hicieron en unos doce días en los estudios Infinity de Madrid y ya sólo queda la masterización, así que, en total, han sido unos dos o tres meses.
¿Cómo presentarías el disco a un fan de La Cabra Mecánica?
Básicamente como otro disco de La Cabra Mecánica. Quizá han sido los fans quienes han establecido diferencias entre los discos principalmente teniendo como criterio la repercusión comercial de los mismos. Yo, particularmente, creo que mis cuatro discos anteriores tienen bastante coherencia. Insisto en que habrá quien insista en ver diferencias y me lo quiera discutir, pero, para mí, si es cierto que hay una línea estilística más o menos coherente. En este disco yo escucho cosas de “Cuando me suenan las tripas”, de “Cabrón”, de “Vestidos de domingo”… y también escucho cosas nuevas que apuntan hacia otra dirección. Los temas de apunte más folclórico o más popular están hechos de una manera muy purista y muy sencilla, con algunos ecos de pop. Hay también temas de rock de corte muy clásico… Sobre todo se ha tratado de llevar al sonido del disco los estilos desde un punto de vista muy directo y sin adulteración de ningún tipo.
La conversación deviene en las colaboraciones que pudieron haber estado y que finalmente, por problemas de agenda o logística, no pudieron ser. Lichis habla de su estudio, de la inversión que ha llevado acabo para poder contar con un lugar al que piensa invitar a sus amigos y de la ventaja que supone contar con este tipo de tecnología en tu propio hogar.
Todo esto sacado de www.lacabramecanica.com.
Un saludo PEÑA...
