Layma wrote:Pero aparte de todo esto, lo que me ronda es ¿no existe un camino intermedio? ¿no hay en mitad de cada dualidad un punto que sea gris? ¿un árbol que crezca en mitad de la ciencia y la vida?.
Menudas preguntas, y todas para mí por supuesto retóricas
Y es que la dualidad, la jodida dualidad... Si todo es "dual" y todo tiene su opuesto y su contrario, y (como dice el poeta eléctrico en una canción suya) "los opuestos son complementarios"... entonces en la propia "dualidad" lógicamente deberá existir dentro de ella su opuesto complementario que a saber cómo lo llamamos: ¿dual-único? ¿dualidad-unidad?

y sólo con su existencia podrá existir realmente "dualidad" Y así es obvio que no puede existir dualidad sin unidad, ni unidad sin dualidad. Es decir, para que exista un camino intermedio, debe existir también o bien un camino inicial o bien un camino final. Y para que exista ese camino inicial o final debe existir paralelalemte un camino final o inicial, que a su vez, su "dual" existencia es precisamente la que hace inevitable que exista ese camino intermedio.
Y todo esto para llegar a mi creencia de que nada es absoluto porque todo es relativo como nada es relativo porque todo es absoluto. La contradicción en estado puro. Mi particular filosofía de vida. Si existe lo absoluto de algo es porque a su vez existe lo relativo de ese algo. Y conociendo precisamente el absoluto y el relativo de algo es cuando puedo finalmente elegir mi posición personal respecto a ese "algo" y tal ven entonces sí alcanzar un cierto grado de "libertad" Y dicha posición podrá estar al principio, al final, en el medio... en definitiva en cualquier parte del "dualismo" de ese algo.
Por tanto sí existe el camino intermedio, sí existe el punto gris, y sí que existe ese árbol. Como bien sabes, por cierto

existir existen, pero lo realmente jodido es (inevitablemente) encontrarlos.
Y para mí una forma de intentarlo es ésto que has dicho:
Layma wrote:Aceptamos esto cómo una realidad y nos obligamos a elegir, porque rara vez coinciden algún tiempo a lo largo de nuestra vida.
que esconde para mí algo maravilloso y que tanto me fascina: aceptando la "realidad" de algo se debe aceptar también que existe el opuesto complementario de ese algo, es decir, lo "no real", lo imaginado, lo soñado. Y conociendo entonces la dualidad de esa realidad que hemos aceptamos ahora ya sí elegir tu posición en ese algo: la "real" o la "soñada" siendo consecuente con ello, siendo consciente de ello, y vivíendolo así libremente. ¿Persiguiendo sombras? o ¿alcanzando la luz?
En fin, respecto al libro poco más de lo que habeis dicho ya, aunque esto desde luego me ha fascinado:
meigalucia wrote:El arbol de la ciencia nos puede mostrar que la vida no siempre es hermosa, pero de igual modo nos ayuda a comprender por qué no lo es. Y eso, a mi al menos, me reconforta de gran manera. Pero también me gusta divagar por el camino de la vida y la ignorancia, y disfrutar del optimismo de las personas que por él caminan.
Ignorancia. El opuesto complementario del "arbol de la ciencia" es el "árbol de la ignorancia" y no el "árbol de la vida" a no ser que identifiquemos vida con ignorancia, lo cual sería cuando menos apasionante y que fue lo que hizo Pío Baroja en su magnífico libro al ofrecernos esos dos caminos xD
Pero claro, no puede existir el uno sin el otro aunque hasta Dios (increible) intentara evitarlo ("dios prohibió comer del segundo arbol") y por tanto se puede elegir en cada momento el camino en el que queremos estar. Unas veces optaremos por el camino de la vida y otras por el de la ciencia. Y con la experiencia y el paso del tiempo si en la mayor de las ocasiones optamos por situarnos en uno de los dos caminos, nos estaremos alejando del otro camino pero nunca impidiendo el volver a acercarnos a él si así lo elegimos.
En fin, que por todo eso yo soy consciente de que intento elegir siempre (y algunas veces lo consigo) posicionarme en el camino de la ignorancia al que sólo puedo llegar mediante el conocimiento.
Saludetes,
"He visto tu cara ardiendo en un lienzo de agua, y me he sumergido en un sueño sin poderte tocar, formando un mosaico de sombras, buscando a ciegas lo que sé que no está."