Bueno, pues yo solo kiero decir que me encaaantan Heroes muxo muxo muxo, que me duermo muchos días escuchando El espíritu del vino o Avalancha, y que la voz de Bunbury es la voz que más me gusta de este mundo, se me ponen los pelos de punta y la verdad, lo flipo escuchándolo. vaya, una pasión increible la que siento.(y no es para amnoes,xq con la peaso voz que tiene tan especial)
Y bueno, de Bunbury, como bien habeis dicho, es cosa aparte de heroes, algo muy diferente. Pero a mi me gusta muxo tb, tiene riqueza de sonidos y estoy deseando tener ya en mis manos El viaje a ninguna parte.
Entiendo que haya gente que no le guste, porque pa gustos los colores, eso está claro, pero no se muy bien que es lo que a algunos no les gusta de la manera de ser de bunbury,o de actuar,..no se, porque a mi me gusta por todos lados. Pero bueno, claro está que respeto la opinión de todo el mundo
heores del silencio
-
Flor_de_loto
- fitipaldi implicado

- Posts: 346
- Joined: 13 Jan 2004, 22:39
- Location: Sevilla
-
rareza
hl pña:pos tneis razon,las cancions mnos konocias son las mas wapas km la d bendecida 2,la conoceis?¿?¿¿?(n tu ausncia las pareds s pintaran d tristeza y njaulare mi corazon ntr tus huesos..) m ncanta.
aunq tbn hay q dcir q tnn algunas conocias q tbn son preciosas.
n fin,q a mi personalmnt m gustan toas,m parecn q tnn un bun sntio y k son preciosas y q mrec la pna scuxarlas.
weno pña pos m piro
q os vaya bonito a tos q os lo mereceis
SI LOS HEROES AN MUERTO DCIDM ND TOY NTERRADA!!!
aunq tbn hay q dcir q tnn algunas conocias q tbn son preciosas.
n fin,q a mi personalmnt m gustan toas,m parecn q tnn un bun sntio y k son preciosas y q mrec la pna scuxarlas.
weno pña pos m piro
q os vaya bonito a tos q os lo mereceis
SI LOS HEROES AN MUERTO DCIDM ND TOY NTERRADA!!!
No sé quien ha puesto algo de la Rolling Stone, pero cotilleando he visto algo de lo nuevo de Bunbury:
Enrique Bunbury: El rockero errante
Enrique Bunbury acaba de recorrer el mundo. De Sudamérica a Zaragoza, en su nuevo disco, ‘Viaje a ninguna parte’, escupe fuego contra las fronteras. Ni dios ni patria ni dueño.
Habla como se mueve, con mucho acento. Subraya cada frase a escoplo. Donde amenaza con decir un simple “que le den”, termina por construir una montaña rusa: “que le den… mucho por el… puto… culo”. Y eso lo aplica igual a la Iglesia en general, al Vaticano en particular, a los críticos de música o, si se tercia, al batería de Britney Spears. “¿Y quién conoce a ese tipo?”, dice y señala al sodomizado percusionista con afán pedagógico: Bunbury quiere demostrar que, en determinadas situaciones, la música es lo que menos importa en el negocio, precisamente, de la música. Y todo ello con acento maño. Enrique Ortiz de Landázuri, más conocido por Bunbury –el nombre es de un personaje de La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, con doble vida– acaba de volver de viaje.
Más en concreto, de Alhama de Aragón (Zaragoza), donde se ha pasado unos días tumbado a la bartola en un balneario. “Es cojonudo estar sin hacer nada”. Antes, este aragonés errante nacido en Zaragoza hace 37 años estuvo perdido por el mundo. Por una parte de él. Desde Managua a Marrakech, desde Máncora (Perú) a León. Casi un año, el pasado, de enero a noviembre, dando tumbos por el lado sur del planeta. “Siempre viajo solo y no hago fotos. La música para mí, no es más que una afi ción. Mi profesión de verdad es la de viajero, no la de turista, cuidado. Esta palabra me parece odiosa. ¿Sabes cuál es la diferencia entre uno y otro? Sencilla, un turista lleva siempre billete de vuelta”.
Viaje a ninguna parte es el nombre, en préstamo de la novela y la película de Fernando Fernán-Gómez, del disco con aspecto de cuaderno de bitácora que le ha salido de tanto ajetreo. Si en Pequeño Cabaret Ambulante fue cabaretero y en Flamingos boxeador, en éste toca cómico de la legua, quizá hombre de circo. En él se aprietan 20 canciones donde suenan cada uno de los rincones que ha pisado. Son versos escritos al dictado de cada uno de los sentidos: del rumor de las tabernas, del sabor del sexo apresurado o del tacto de una navaja abierta: “En Perú, en Máncora, estuvieron a punto de rajarme el estómago. En ese momento me di cuenta de que estaba muy lejos y muy solo. Todo estuvo a punto de irse a tomar por el puto culo. Ahí cobré consciencia de mi situación: ‘¡Coño! Estoy viajando”. Por eso será que la canción Canto (el mismo dolor), que despide el disco doble, está compuesta ahí mismo. [...]
Enrique Bunbury: El rockero errante
Enrique Bunbury acaba de recorrer el mundo. De Sudamérica a Zaragoza, en su nuevo disco, ‘Viaje a ninguna parte’, escupe fuego contra las fronteras. Ni dios ni patria ni dueño.
Habla como se mueve, con mucho acento. Subraya cada frase a escoplo. Donde amenaza con decir un simple “que le den”, termina por construir una montaña rusa: “que le den… mucho por el… puto… culo”. Y eso lo aplica igual a la Iglesia en general, al Vaticano en particular, a los críticos de música o, si se tercia, al batería de Britney Spears. “¿Y quién conoce a ese tipo?”, dice y señala al sodomizado percusionista con afán pedagógico: Bunbury quiere demostrar que, en determinadas situaciones, la música es lo que menos importa en el negocio, precisamente, de la música. Y todo ello con acento maño. Enrique Ortiz de Landázuri, más conocido por Bunbury –el nombre es de un personaje de La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, con doble vida– acaba de volver de viaje.
Más en concreto, de Alhama de Aragón (Zaragoza), donde se ha pasado unos días tumbado a la bartola en un balneario. “Es cojonudo estar sin hacer nada”. Antes, este aragonés errante nacido en Zaragoza hace 37 años estuvo perdido por el mundo. Por una parte de él. Desde Managua a Marrakech, desde Máncora (Perú) a León. Casi un año, el pasado, de enero a noviembre, dando tumbos por el lado sur del planeta. “Siempre viajo solo y no hago fotos. La música para mí, no es más que una afi ción. Mi profesión de verdad es la de viajero, no la de turista, cuidado. Esta palabra me parece odiosa. ¿Sabes cuál es la diferencia entre uno y otro? Sencilla, un turista lleva siempre billete de vuelta”.
Viaje a ninguna parte es el nombre, en préstamo de la novela y la película de Fernando Fernán-Gómez, del disco con aspecto de cuaderno de bitácora que le ha salido de tanto ajetreo. Si en Pequeño Cabaret Ambulante fue cabaretero y en Flamingos boxeador, en éste toca cómico de la legua, quizá hombre de circo. En él se aprietan 20 canciones donde suenan cada uno de los rincones que ha pisado. Son versos escritos al dictado de cada uno de los sentidos: del rumor de las tabernas, del sabor del sexo apresurado o del tacto de una navaja abierta: “En Perú, en Máncora, estuvieron a punto de rajarme el estómago. En ese momento me di cuenta de que estaba muy lejos y muy solo. Todo estuvo a punto de irse a tomar por el puto culo. Ahí cobré consciencia de mi situación: ‘¡Coño! Estoy viajando”. Por eso será que la canción Canto (el mismo dolor), que despide el disco doble, está compuesta ahí mismo. [...]
-
cabezaabajo
- fitipaldi .com

- Posts: 845
- Joined: 29 Mar 2004, 20:12
- Location: barcelona
buenas otra vez!! recupero este tema con motivo del nuevo disco de enrique bunbury, "el viaje a ninguna parte". ya lo abeis escuxao? ke os a parecido? yo ya lo tengo, pero aun no lo e escuxao entero, y opino ke los discos en solitario de bunbury se van apreciando con el tiempo, es decir, en cuanto mas lo escuxas. yo aora mismo puedo decir ke de lo poco ke e escuxado, me gustan algunas canciones, y otras no, como la segunda del primer cd, los restos del naufragio...no puedo con ella, es la primera vez ke me pasa!!XD
bueno, espero anhelante vuestras opiniones!
ale, salud!!
bueno, espero anhelante vuestras opiniones!
ale, salud!!

...y al final
