elKano wrote:Kike, ¿no hay una contradicción en el hecho de analizar el romanticismo?
Lo que quiero decir es que un análisis racional es imposible desde el propio interior del romanticismo. Aquél que lo hace ha dejado su romanticismo en la puerta

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Aparentemente es así, y aparentemente es incuestionable. Y no sólo eso, sino que abordas con esa contradicción aparente la causa por la cual me siento incapaz de definir mi concepto de "romanticismo": el dichoso estereotipo.
Y es que si todos tuviéramos que definir a un "romántico" con una sola palabra seguro que entre las más utilizadas aparecerían "soñador" y "sentimental" y todas las relacionadas con "sueños" y "sentimientos" (lunático, sensible, enamorado, inconsciente, irreflexivo...) para esteriotipar (

resulta que existe ese verbo y encima resulta perfecto:P) a un romántico como aquella persona que a la hora de actuar de manera romántica se está dejándo llevar por su sensibilidad e inconsciencia y no por su racionalidad. Y efectivamente si yo ahora me dejo llevar por mi sensibilidad e inconsciencia para opinar "románticamente" entonces en esa opinión no puede tener cabida ningún tipo de análisis racional ya que si me dejara llevar por el racionalismo estaría saliéndome de mi postura u opinión romántica para entrar de lleno en la racionalidad y eso resultaría afortunadamente contradictorio como así lógicamente parece que es.
Y aprovecho para recordarme a mí mismo que
"el sentido de mi vida es la contradicción" como cantaban los Cero en su magnífica "Cayendo" (
yo soy el taxidermista, el farero, y el bufón/ el sentido de mi vida es la contradicción/ el mundo se derrumba alrededor/ y yo contengo la respiración/ mientras voy cayendo...). Pero es que decir contradicción y decir dualidad para mí en el fondo equivale a lo mismo.
Veamos: la contradicción es
"Afirmación y negación que se oponen una a otra y recíprocamente se destruyen." Luego para existir contradicción debe existir una afirmación que haga posible la existencia de su negación que recíprocamente hace posible la existencia de su afirmación para que afirmación y negación se opongan una a otra destruyéndose y dando lugar a la existencia de una contradicción.
-Ejemplo:
Afirmación: "Yo soy bueno" Negación: "Yo no soy bueno"
Y si eso es así y lo afirmo entonces debe ser posible el que yo alguna vez no sea así porque si no no podría afirmar que soy bueno. Por tanto existe como posible la negación "Yo no soy bueno" que reciprocamente hace posible la existencia de mi afirmación anterior de "Yo soy bueno".
Oposición: Yo soy bueno opuesto a yo no soy bueno. La afirmación se opone a la negación y al "ser bueno" se le opone el "no ser bueno" dando lugar a la opocición del "bien" frente al "no bien"
Contradicción: Si esa oposición entre el bien y el no bien destruye mi afirmación de "yo soy bueno" al igual que destruye su negación de "yo no soy bueno"... ¿entonces qué es lo que soy? ¿Bueno? ¿No bueno? Imposible ya que el bien y el no bien se han destruído, y lo que soy es simplemente un ser contradictorio respecto al ser bueno o ser no bueno.
Pero es que además si dejamos de lado lo del bueno y no bueno, lo del bien y el no bien, y nos quedamos sólo con el ser y el no ser... ¿acaso no existe contradicción más apasionante que esa?
"Ser o no ser, he ahí la cuestión"
El caso es que tenemos bien y no bien, ser y no ser, afirmación y no afirmación... ¿Dualidad? El bien y el mal, el ser y el no ser, la afirmación y la negación... que al oponerse se destruyen recíprocamente y surge necesariamente la contradicción.
Y la manera más simple de superar la contradicción es la objetividad que haga que los opuestos no se destruyan porque se acepte que forman parte de un mismo concepto dual: el bien existe porque existe a su vez el mal, el ser existe porque existe a su vez el no ser, la afirmación existe porque existe a la vez la negación, y el romanticismo existe porque existe a su vez el racionalismo. Y si vamos a lo objetivo y contrastamos el estereotipo con dicha realidad objetiva... ¿qué encontramos?
romanticismo.
1. m. Escuela literaria de la primera mitad del siglo XIX, extremadamente individualista y que prescindía de las reglas o preceptos tenidos por clásicos.
2. m. Época de la cultura occidental en que prevaleció tal escuela literaria.
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ORTOGR. Escr. con may. inicial.
3. m. Cualidad de romántico, sentimental.
romántico, ca.
(Del fr. romantique).
1. adj. Perteneciente o relativo al Romanticismo o que participa de sus peculiaridades en cualquiera de sus manifestaciones culturales o sociales. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de un escritor: Que da a sus obras el carácter del Romanticismo. U. t. c. s.
3. adj. Partidario del romanticismo. U. t. c. s.
4. adj. Sentimental, generoso y soñador.
sentimental.
(De sentimiento).
1. adj. Que alberga o suscita sentimientos tiernos o amorosos.
2. adj. Propenso a tales sentimientos. U. t. c. s.
3. adj. Perteneciente o relativo al sentimiento. Educación sentimental.
4. adj. Exagerado en la expresión de sus sentimientos. U. t. c. s.
5. adj. eufem. Correspondiente a las relaciones amorosas sin vínculos regulados por la ley. Experiencias, relaciones sentimentales.
generoso, sa.
(Del lat. generōsus).
1. adj. Dadivoso, franco, liberal.
2. adj. Que obra con magnanimidad y nobleza de ánimo. U. t. c. s.
3. adj. Abundante, amplio. Plato generoso. Escote generoso.
4. adj. Excelente en su especie. Caballo generoso.
5. adj. p. us. Noble y de ascendencia ilustre.
soñador, ra.
(Del lat. somniātor, -ōris).
1. adj. Que sueña mucho.
2. adj. Que cuenta patrañas y ensueños o les da crédito fácilmente. U. t. c. s.
3. adj. Que discurre fantásticamente, sin tener en cuenta la realidad.
Y por otro lado:
racionalismo.
1. m. Doctrina filosófica cuya base es la omnipotencia e independencia de la razón humana.
2. m. Sistema filosófico que funda sobre la sola razón las creencias religiosas.
3. m. Movimiento de vanguardia europea que en la arquitectura utiliza formas simples y funcionales atendiendo a las necesidades del urbanismo moderno.
racional.
(Del lat. rationālis).
1. adj. Perteneciente o relativo a la razón.
2. adj. Conforme a ella.
3. adj. Dotado de razón. U. t. c. s.
razón.
(Del lat. ratĭo, -ōnis).
1. f. Facultad de discurrir.
2. f. Acto de discurrir el entendimiento.
3. f. Palabras o frases con que se expresa el discurso.
4. f. Argumento o demostración que se aduce en apoyo de algo.
(...)
discurrir.
(Del lat. discurrĕre).
1. tr. Inventar algo. Discurrir un arbitrio, un medio.
2. tr. Inferir, conjeturar.
3. intr. Andar, caminar, correr por diversas partes y lugares.
4. intr. correr (ǁ transcurrir el tiempo).
5. intr. Dicho de un fluido, como el aire, el agua, el aceite, etc.: correr.
6. intr. Reflexionar, pensar, hablar acerca de algo, aplicar la inteligencia.
..............
Y contastando los términos: ¿dónde se dice que una opinión romántica excluya a una opinión racionalista? ¿Por qué no se puede opinar o actuar de una forma románticamente racionalista o de una forma racionalmente romántica? Vuelvo a la dualidad y efectivamente como bien decías, Diego, me enfrento con ello de lleno a la contradicción
¿O acaso el romántico es únicamente aquella persona que realiza una acción determinada sin tener en cuenta a la razón porque sólo tiene en cuenta el sentimiento? Estereotípicamente puede parecerlo, pero objetivamente no es así ya que puede existir perfectamente una persona que en virtud de su racionalismo aplique su inteligencia en la acción o facultad de discurrir y esa causa lleve consigo el efecto de un acto o comportamiento romántico. La confusión puede venir dada por lo de la omnipotencia e independencia de la razón humana, pero tampoco. ¿O dónde se establece que el omnipotente poder e independencia de la razón excluya al romanticismo? Los opuestos no se destruyen sino que se complementan. La contradicción por tanto es aparente o mejor dicho relativa y el análisis racional es posible dentro del propio romanticismo aunque eso sí en su acepción objetiva y no estereotípica.
DarkAngel wrote:kike no puedo leerlo todo, me matas
Opino, (maomenos como empieza Diego) que, no se debe analizar tanto el romanticismo, se siente o no se siente. Precisamente el romanticismo, el ser romantico, el enamorarte, el hacer cosas por amor; escapa de toda logica y de toda razon. Si racionalizas el romanticismo, desaparece
Pues ahora te "remato"
Es que es todo tan relativo y contradictorio... ¿Y la persona racionalista no puede entonces enamorarse, hacer cosas por amor o que escapen a toda lógica y a toda razón? ¿Y si el racionalista precisamente racionalizando sus emociones y sentimientos acepta la ausencia de lógica o razón en ellos que le llevan a comportarse románticamente y decide racionalmente seguir actuando románticamente? ¿Desaparece ese romanticismo por ello? ¿Deja de ser racionalista?

Más bien el romanticismo desaparecerá en el caso de que esa cualidad de persona sentimental y soñadora, que exagera la manera de expresar sus emociones de una manera fantástica y alejada de la realidad, desaparezca. ¿Y desaparece esa cualidad al racionalizarla? Yo me enamoro y racionalizo mi enamoramiento hasta ser consciente de que no tiene lógica o razón de ser racional. ¿Eso me impide que víctima de ese enamoramiento deje de ser romántico porque me vea obligado -ya que como al racionalizarlo no encuentro razón o lógica alguna- a dejar de serlo?
simplemeteyo wrote:Una sonrisa, un "te quiero", un abrazo, simplemente una mirada son los elementos q necesito para mover mi pequeña vida, si uno falta mi vida se desmonta. Tal vez por esa razón ahora mismo esté algo desorientada, hace mucho q no encuentro ni rastro de estos elementos..., pero sé esperar.
En definitiva sé que para mucha gente (como yo) esos detalles son más que sufiecientes para ir hacia delante, para llevar el día a día.
Lo has reflexionado racionalmente y has obtenido esa respuesta donde dices que necesitas esa sonrisa, ese "te quiero", ese abrazo... (a pesar del desconcierto y la desorientación) para seguir adelante y llevar tu día a día. Y sin embargo eres romántica a pesar de que tu romanticismo se apoye en la base del racionalismo. ¿O no?
Y para concluir que ya me vale

sólo de pasada remarcar que en sentido más académico y atendiendo al análisis objetivo histórico del origen y desarrollo del Romanticismo se puede uno encontrar con aparentes contradicciones fascinantes que pueden llegar a responder a la pregunta de ¿Donde quedó el romanticismo? con algo tan curioso e interesante como el marxismo.
http://www.rebelion.org/cultura/lowy_marx030201.htm
Saludetes,
"He visto tu cara ardiendo en un lienzo de agua, y me he sumergido en un sueño sin poderte tocar, formando un mosaico de sombras, buscando a ciegas lo que sé que no está."